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 ASOCIACIÓN CULTURAL AMIGOS DE LA DANZA TERPSÍCORE

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Una Ley de Artes Escénicas para España

Comisión Ad Hoc, de la Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsícore.
Madrid: Editorial Círculo Rojo. 104 pp.
Recensión resumida

La obra presentada surge del impulso crítico y trasformador de una comisión de estudio constituida en el año 2006, interesada en promover el sector de las Artes Escénicas en España. Desde entonces, la comisión ha emprendido diversas iniciativas que pasan por la elaboración y presentación a los responsables políticos culturales de diferentes documentos que han servido de germen de la propuesta de Ley que hoy nos ocupa. Los autores declaran que su anhelo es generar, mediante estímulos dinamizadores basados en reglas transparentes, una dinámica capaz de equilibrar «el necesario apoyo institucional y las libertades creativas empresariales y emprendedoras de los artistas» (p.16).

El contenido de la obra se divide en dos grandes bloques que llevan los títulos Antecedentes y Propuesta de Texto Normativo: Ley de Artes Escénicas. Ambos bloques, pese a ser muy diferentes entre sí, están íntimamente relacionados. Mientras el primero se divide en diversos apartados que tratan sobre temas relevantes acerca de la problemática del sector, el segundo contiene la Propuesta de Ley de Artes Escénicas que da título a la obra.


¿Sin balas en la recámara filantrópica?

P.R. Barreno. 23 de abril de 2012.

Arranco este comentario con la alegoría balística de moda para intentar azuzar, aunque sea un milímetro, la actividad cerebral del sector escénico de nuestro país. No me refiero a propugnar caceroladas y protestas, que haberlas haylas aunque casi siempre enfocadas en peticiones “conservacionistas” del statu quo, pintoresca táctica rayana en el autismo frente al imparable desmantelamiento del sistema público actual y la falta de propuestas tangibles de cómo sustituirlo.

Una muestra, entre varias, de estas actitudes, es el curioso informe presentado hace unos días por la Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de Titularidad Pública, que en vez de someterse a las correspondientes auditorías de calidad con objeto de aumentar su eficiencia y productividad, ha preferido psicoanalizarse para, como no, concluir con el característico sin novedad señora baronesa. Por supuesto, los departamentos universitarios de sociología y los sociólogos tienen su corazoncito.

Mientras tanto, el Secretario de Cultura José María Lasalle insiste en que la futura Ley de Participación Social y Mecenazgo, cuya presentación prevé para antes del verano, será el mecanismo sustitutorio al apoyo estatal a las artes escénicas. Si no hubiera leído con atención el exhaustivo ensayo del Sr. Lasalle sobre la aportación del pensamiento político y económico del liberalismo inglés titulado: “Liberales”, ni siguiera sus declaraciones y rifirrafes con sus cofrades ideológicos, ni supiera de su tendencia a escabullirse en la retórica evanescente, podría deducir que su apuesta y, por ende, la del gobierno, se decanta a favor de la gran sociedad frente al estado elefantiásico. Pero creo que las cosas no van por ahí, solo hay que leer o escuchar las matizaciones de Lasalle para prever por donde irán los tiros, cáspita, otra vez la alegoría balística. Copio y pego: «Un mecenazgo que pone sólo el foco en los incentivos fiscales es incompleto y parcialmente frágil» aseguró durante la entrega de premios de la Fundación Arte y Mecenazgo de LaCaixa. Entonces Sr. Lasalle ¿Qué otros focos (mecanismos) tiene el estado para incentivar el mecenazgo?

Uno de los debates actuales más encendidos en el Reino Unido es la propuesta del Chancellor of the Exchequer George Osborne, de limitar en un 25% las deducciones por mecenazgo cuando las aportaciones superen las 50.000 £ esterlinas al año. Ante la marejada de protestas generada por la propuesta, el editorialista del The Economist se preguntaba esta semana: «¿Por qué la disputa sobre impuestos y filantropía privada es tan políticamente tóxica? La escena del crimen fue la presentación del presupuesto en el Parlamento el 21 de marzo». El articulista del The Economist prosigue desgranando las diferentes excusas del Ministro, algunas ciertamente curiosas, y el rechazo que ha recibido la propuesta por extensos sectores de la sociedad británica, incluyendo miembros destacados del mismo partido de Osborne como el Tesorero Lord Fink, uno de los grandes filántropos ingleses.

Aunque Osborne ha recogido velas declarando a la BBC: «Quiero sentarme con las organizaciones filantrópicas, hacerlo bien y asegurarse de que todos los derechos sean protegidos» la pregunta del editorialista del The Economist no me parece tan difícil de contestar. El quid de la cuestión estriba en la libertad del ciudadano contribuyente en decidir adonde quiere dirigir, al menos, una pequeña parte de sus impuestos. La típica objeción al libre albedrio del contribuyente se apoya en la discutible atribución del estado como paradigma de la buena administración y redistribución equitativa, una atribución que es invalidada profusamente por la bochornosa experiencia de cada día. De hecho, la resistencia de los políticos a transferir a los contribuyentes la potestad de entregar su dinero a las causas que ellos consideren oportunas, responde a la bulimia de los estados por controlarlo todo, escudándose con slogans sobre el bienestar que nos proporcionan y la gratuidad de sus servicios que tanto nos cuestan.

Menos cuentos, más cuentas y menos parches. Una Ley de Mecenazgo sin incentivos fiscales considerables será inane y contraproducente. Por otro lado, pretender ideologizar una situación objetiva de desmoronamiento económico, apelando a compromisos evanescentes sobre las artes escénicas como acontecimiento social, puede sonar muy cool de cara a la galería, pero no deja de ser un sálvense quien pueda y yo el primero.

Lo de explorar nuevos cauces y generar nuevas dinámicas son letrillas a la moda, pero la rueda y la pólvora hace tiempo que se inventaron. Es cuestión de abrir las ventanas, también las de la mente, y atacar con urgencia las reformas imprescindibles para reflotar las artes escénicas y dignificar a sus artífices, reformas estructurales que precisan de leyes y reglamentos adecuados.


La transparencia. Primer requisito para la regeneración

P.R. Barreno. 20 de marzo de 2012.

Entre los espectáculos representados durante la pasada semana, destaco un par dignos del Olé Corral. El titulado “C(H)OEURS” despachado en el Teatro Real por los chefs epatadores ganteses Alain Platel y Gerard Mortier, contiene las tópicas frites contraculturales indigestas. Las gentes que patearon el otro día me aseguraron que la financiación del espectáculo es un diezmo que debemos acoquinar los sufridos contribuyentes españoles, como compensación por el bautizo de Carlos V en Gante y su conquista a cañonazos en 1584 por los tercios de Alejandro Farnesio. Solo así se comprende el entusiasmo de algunos rancios realistas tal y como cantaban Las Madres del Cordero: A beneficio de los huérfanos, los huérfanos, y de los pobres de la capital.

El otro espectáculo de estos días es un cancan de quadrilles de alcaldes y alcaldesas del reino levantando pierna y guiñando ojitos, entre sugerentes movimientos de volantes, encajes y ligas de colores que anuncian prontas satisfacciones a sus subyugados proveedores. Los adeudados, aburridos de tanta factura interruptus, siguen desconfiando. La segunda parte es la más interesante, será tras estos idus electorales cuando el gobierno central presente los presupuestos generales de 2012.

A pesar de todo, algunas mentes preclaras nos recuerdan nuestra escalada en el ranquin mundial de las cleptocrácias. Es el caso de la jerigonza de Félix de Azúa titulando su artículo en el diario El País del pasado sábado: “Sobre los altos bajos fondos” (Enlace al artículo) donde muestra que los desvaríos ideológicos de las últimas décadas, han justificado las conductas amorales y trapacerías que han culminado en nuestra actual decadencia.

Las declaraciones de nuestros tutumpotes confirman que la amputación de los órganos infectos, por si acaso, no será aplicada. Seguirán las cataplasmas del breviario de Ingeniería Contable para Dummies, a base de aumentar impuestos y rebajar la ración del chocolate del loro para salvar a quien: ¿al estado del bienestar o al bienestar del estado?

Tiesos como la mojama y con escasas posibilidades de mejora, el Ministro Wert, con bastante menor entusiasmo que respecto a la ley Sinde-Wert, ha prometido reformar la Ley 49/2002 del mecenazgo, cual bálsamo de fierabrás que remediará las escaseces financieras de las artes escénicas, cuyos males no provienen de ayer ni anteayer, sino de los infinitos despropósitos perpetrados en los tiempos de aparente bonanza. Ya saben, contenedores sin contenido.

Aun con una dosis de optimismo y confianza rayana en la tontuna, es difícil imaginar que el Ministro Montoro ceda una parte de su potestad en el manejo de los magros ingresos previstos por hacienda durante unos cuantos años, para trasvasarlos a la incentivación fiscal al mecenazgo. Pero admitiendo un retoque por aquello de tapar bocas, me parece necesario recomendar la lectura de algunos estudios rigurosos sobre el mecenazgo en las artes y las industrias culturales, por ejemplo el de Tina Mermiri publicado en 2010 titulado: “Arts philanthropy: the facts, trends and potential”.

Antes de organizar y armonizar los diversos datos, Tina Mermiri aborda las premisas económicas e ideológicas que influyen en el armazón filantrópico, incluyendo la cuestión formal que tanto preocupa a unos cuantos en Europa: gran sociedad – pequeño estado versus estado intervencionista – garantía financiera. El problema es que este dilema ideológico ha sido trastocado por la dimensión de la crisis y, ante la terca realidad de la incapacidad de los estados modernos para suplir las carencias del mercado que, en definitiva, es la principal justificación de su intervención en la cultura y el arte, no queda más alternativa que el mercado a secas o la diversificación equilibrada de mercado, mecenazgo y estado.

El potencial de la filantropía como soporte de las artes y las industrias culturales no precisa demostración, pero España ocupa la nonagésima primera posición en el “Word Giving Index 2010”, por lo tanto, necesitamos medidas incentivadoras corajudas hasta aproximarnos a los países de cabeza: Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Irlanda, EEUU, Suiza, Holanda, Reino Unido, etc. Sin embargo, menos que la cacareada falta de tradición filantrópica, los obstáculos que pueden impedir el desarrollo del mecenazgo en España, además de la falta de incentivadores fiscales señalados, es la confianza del mecenas en que su patrocinado velará su aportación como a su propio peculio.

Sin duda, el cambio de paradigma de las artes escénicas en España precisa cambios legislativos importantes como una ley de mecenazgo moderna y eficaz y una ley de artes escénicas integradora de sinergias y promotora de excelencia. Pero sin una ley de transparencia que elimine la opacidad de las administraciones públicas y los garitos particulares, las dos medidas legislativas anteriores serán ineficaces.

Imaginemos, en un alarde de optimismo, que en breve plazo las reformas legislativas descritas salen adelante. ¿Estará preparado el sector de la danza para esta realidad?


Obediencia a la autoridad. Reflexión sobre las vicisitudes de los bailarines en España

P.R. Barreno. 4 de marzo de 2012.

Una vez más, las revelaciones de un grupo de bailarines represaliados nos advierte de que nos encontramos en un momento aciago. Si funestos fueron las penas de “banquillo” de los bailarines del Ballet Lírico Nacional de hace la friolera de 21 años es evidente que las posteriores desventuras, que tuvieron repercusión mediática desde entonces, marcan varias constantes: dominación, opacidad, manipulación, indefensión y desdén por la dignidad de los bailarines.

Por supuesto, hay múltiples causas que explican estas lamentables constantes, quizá la primera sea la falta de trabajo pero, tras repasar acontecimientos del cariz como la disolución del Ballet de Zaragoza, el Gran Canaria Ballet, los actuales que se encuentran en el pudridero de la insolvencia, junto con la purga de bailarines por parte de Inmaculada Gil Lázaro en Ballet de Teatres de la Generalitat Valenciana, es fácil concluir que estos episodios, lejos de ser intrínsecos a la danza, responden a profundas carencias éticas y cívicas de nuestra sociedad.

Ni las tesis situacionistas ni las revisiones recientes del Gramscismo son capaces de explicar las consecuencias reales de la intervención, durante las últimas décadas, de los poderes políticos y económicos en la cultura y el arte y, a la postre, sus derivaciones respecto a la consideración social de los artistas. En España, aunque es archisabido que la intervención del poder del estado en las artes supone importantes dosis de dependencia y no poco clientelismo, no tengo constancia de estudio alguno sobre los efectos de la falta de contrapoderes y controles para equilibrar un poco los efectos perversos de dicha intervención. Ante esta carencia, con el ánimo de provocar debate y reflexión evoco el conocido experimento Stanley Milgram sobre la obediencia y la responsabilidad individual. Enlace al resumen del experimento de Milgram

Sin entrar en el nivel científico del experimento, lo que evidencia Milgram parecería una perogrullada si no fuera mostrada con tanta crudeza: el sometimiento a la autoridad es mayor cuando esa autoridad es despótica. Que más de la mitad de los participantes de la tranquila y culta ciudad de New Haven, estuvieran dispuestos a electrocutar a un conciudadano, solo porque un hombre vestido con una bata blanca les había dado la posibilidad de hacerlo, es elocuente y terrible.

Aunque abundan los estudios psicológicos sobre poder, autoridad y jerarquía organizativa, desde el siglo XVI sabemos que las estructuras complejas basadas en el poder experto frente al coercitivo, se fundamentan en patrones jerárquicos transitivos o en cascada, donde la legitimidad del liderazgo está fundamentada en el mérito. Destacan los ejemplos convincentes en organizaciones hospitalarias, cooperativas y diferentes modelos corporativos donde la jerarquía instituida desde el reconocimiento a la excelencia y el mérito a cada individuo del escalafón, facilitan la coordinación del colectivo, controlan el grado de poder de los dirigentes y la responsabilidad del individuo. Por el contrario, apestan ejemplos históricos y actuales de usurpación del liderazgo meritocrático por el de autoridad (carismático), César, Bonaparte, Hitler, Stalin, Castro, etc. de cuyos nefastos resultados no hace falta extenderse.

Es saludable que quienes se tapan con las mantas doctrinarias interesadas, desde ultraliberales a contraculturales, para que confundamos jerarquización con burocratización o, peor todavía, los igualitaristas de pacotilla que declaran la igualdad de sus subordinados para, sin recato alguno, monopolizar con su figura compañías y obras con objeto de medrar y perpetuarse con el esfuerzo de todos, sepan que su estrategia tiene un recorrido más corto del que ellos quisieran. Ni siquiera el aldeanismo soportado por las migajas de un poder territorial decadente ya les garantiza impunidad.


Bailarines de humo

“Drácula”

Teatres de la Comunitat Valenciana
Coreografía Ramón Oller

Sábado 18 febrero 2012 - Teatro Mira, Pozuelo de Alarcón, Madrid.

Crónica de una espectadora indignada

Llegué a mi localidad, buena por cierto, en el momento exacto de abrirse el telón. Me entregaron el programa y me senté rápidamente sin hacer ruido para pasar desapercibida entre el personal. La obra sin descanso, duró 60 minutos. Tras los aplausos quise saber quiénes eran los jovencísimos bailarines en papeles de adultos y leí detenidamente el programa de mano por dos veces y la tercera fue la del convencimiento: No había bailarines...

¿Drácula los devoró antes de empezar y eran espejismos, o humo coloreado?.

Pero si no había bailarines, ¿Cómo así brillaban por la ausencia en el programa? ¿Para qué, pensé, se necesitaban masajista, fotógrafo, pianista, repetidor, asistente de repetidor, maestro, y otros más, si no había bailarines?

Llamé al jefe de sala para ver si fue una errata de la imprenta. El funcionario me indicó que, contra toda lógica, no había nombres que poner, porque no se los habían facilitado.....

En ese caso, replique, por favor, llame a la directora que parece ser la que se lee como, Inma Gil. El amable jefe de sala buscó por todo el edificio y no encontró a Doña Inma. Entre tanto, se formó un corrillo de espectadores para escuchar mis preguntas, extrañados por la situación y esperando una explicación racional. Me pregunté si es posible acudir a un teatro y no saber qué papel representa cada actor, o al menos quién forma el elenco. No hubo forma de encontrar ni al coreógrafo, ni a la directora, ni al masajista, ni al de las luces ni a los que habían prestado los sillones para el decorado, en fin, todos aquellos cuyos datos constaban completos en el programa.

De pronto, vi salir a un bailarín y, rauda, le pedí un autógrafo al comprobar que no era de humo. Sin embargo, silencioso y huidizo, se negó a mi petición huyendo sonrojado. Al momento, apareció otra bailarina que ante nuestra petición de autógrafos partió despavorida afirmando que no podía firmar autógrafos, que no le dejaban, y con paso más que ligero desapareció.

Todo era extraño, recogí más programas de mano y en todos eran inexistentes los bailarines artífices de la obra: Los artistas. Un periodista tomó notas de lo que ocurría y llamó por teléfono a la directora, Inma Gil y al coreógrafo Ramón Oller. Nada, nadie.

Conseguí el libro de la programación trimestral del Teatro de febrero a mayo de 2012 donde si aparecían en caracteres muy pequeños los nombres de bailarines de la obra "Drácula". Al día siguiente, recibí una llamada del director del Teatro Mira. Me explicó el conflicto habido con la señora Inma Gil y Teatres para poder informar correctamente del nombre de los artistas al público. Ellos les habían exigido saber el nombre de cada artista, mientras les importaba menos saber el nombre del masajista o del fotógrafo. A pesar de sus demandas, Inma Gil no se los dio. Al final, solo lograron el mismo elenco que el envido para el programa trimestral.

¿…………………..Quéeeeeeeeeeeeee……..?.

La conversación concluyó con la decisión del director del Teatro Mira de reclamar por la vía administrativa o jurídica estos datos y la razón de su no constancia, pero dejándome claro que no contarían con Teatres en ninguna otra ocasión ante la actitud despótica de su directora.
En conclusión que los bailarines eran humo y entonces sobraban los contratados del entorno inexistente que rodean a una compañía de bailarines inexistentes.

Señora directora Doña Inmaculada Gil Lazaro ¿sería tan amable de contestar a los miembros de la Asociación Nacional Amigos de la Danza Terpsícore que asistimos a la función del espectáculo “Drácula” el sábado 18 de febrero de 2012 en el teatro Mira de Pozuelo de Alarcón de Madrid?
Le agradecemos su rápida respuesta.

Pozuelo de Alarcón, 23 febrero de 2012.


LAS ENSEÑANZAS ARTÍSTICAS Y LA UNIVERSIDAD

Rosario Rodríguez Lloréns. 15 de febrero de 2012

La reciente sentencia del Tribunal Supremo en referencia al Real Decreto 1614/2009, de 26 de octubre, que estableció la ordenación de las Enseñanzas Artísticas superiores reguladas por la LOE 2/2006, ha supuesto una confirmación de cómo esta Ley dejó incierto el camino para que estas enseñanzas se integraran en el Marco Europeo de Educación Superior. Así como que erró al señalar los Centros Superiores como los únicos destinados a impartirlas. Siendo que las Universidades acaban de obtener el beneplácito para ofertar Grados artísticos, se plantea de inmediato el interrogante sobre cuál puede ser entonces el impedimento real para que las Enseñanzas Artísticas puedan considerarse universitarias de pleno derecho.

Resulta cuanto menos curioso recordar ahora un intento frustrado de incorporación de estas enseñanzas a la Universidad, así como relatar, aunque sea brevemente, otro caso que sí fue exitoso. Todo ello con el ánimo de resaltar que cuando hay interés no hay escollo que no se pueda salvar.

ENLACE AL ARTÍCULO COMPLETO

Enlace al foro sobre este tema  


Las tareas urgentes del Ministro Wert

ACADT - 11 de enero de 2012

Como se esperaba, el nuevo presidente del Consejo de ministros del gobierno de España Mariano Rajoy ha unificado las carteras de Educación, Cultura y Deportes. El titular del nuevo Ministerio nombrado por Rajoy es el abogado y sociólogo José Ignacio Wert, conocido por la concurrencia en su faceta de tertuliano y articulista. Es remarcable la extraordinaria rapidez con la que ha aprobado el reglamento de la propiedad intelectual anti-descargas conocido como “Ley Sinde”  Enlazar al Real Decreto con el argumento que “España es una Somalia digital”.

Nos figuramos que el Sr. Ministro y el Secretario de Estado de Cultura son conscientes de que España es una Somalia de la danza y ese lema del «más con menos» que proclamam, se traduzca en más justicia, más transparencia y más eficacia.

Las precipitadas primeras medidas del gobierno, junto a las dificultades económicas no parecen acicates para el optimismo, no obstante, convengamos que la regeneración y la transparencia son valores básicos que junto con la excelencia, el mérito y la equidad, no precisan más aporte que la voluntad. La ley de transparencia que los sectores de la sociedad civil española comprometidos con la democracia exigen, junto con una ley de Artes Escénicas del tenor al presentado por nuestra Asociación y una ley de Mecenazgo solidaria y eficaz, serán el exponente valorativo de la acción de Wert y del gobierno de la nación, durante su primer semestre.


Madrid, Arte y Cultura S.A. más jefes que indios

P.R. Barreno. 12 de febrero de 2012

Las agencias de noticias y algunos medios se hacen eco estos días, entre otros escándalos e irregularidades, de las anomalías en el seno de la empresa municipal Madrid, Arte y Cultura S.A. (MACSA) dirigida, hasta la dimisión de Gallardón, por Alicia Moreno. El asunto es la renovación antes de tiempo de los contratos de nueve de los altos directivos de MACSA, entre otros, Mario Gas, María Andura, Delia Piccirilli, Manuel Gutiérrez y Mora Apreda, sin hacerlos pasar, como es preceptivo, por la previa aprobación de la Dirección General de Presupuestos del Ayuntamiento.

El nuevo director de MACSA nombrado por Ana Botella, Fernando Villalonga, ha pedido la revisión de estos contratos a la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento, para que establezca su legalidad. Entre tanto, la Consejera delegada de MACSA Cristina Conde presentó la semana pasada su dimisión, mientras que la gerente, Isabel de Miguel, fue cesada.

La polémica gestión de MACSA, por parte de Alicia Moreno, ha sido comidilla de cenáculos pero, siguiendo la norma de opacidad de nuestras administraciones públicas, opacidad que solo es entendible por la selectiva connivencia de los grandes medios de comunicación de nuestro país, no ha salido a la luz hasta ahora. Así, algunos medios ahora subrayan los sueldos y prebendas de algunos de estos directivos, por ejemplo las ganancias del dramaturgo y director del Teatro Español, Mario Gas. Sin embargo, la cuestión no está en cuanto ganan sino en cómo lo ganan y quienes lo ganan.

Veamos: La Sociedad Mercantil de capital íntegramente municipal denominada “Madrid, Arte y Cultura S.A.” fue fundada en noviembre de 2004 en plenas vacas gordas por el dúo Gallardón-Moreno. Comenzó su andadura en 2005 con un presupuesto de casi 21€ millones que incluían unos gastos de personal de 8 € millones. Seis años más tarde, el presupuesto de MACSA se elevó a 38,6 €millones de Euros con unos gastos fijos de 23,8 € millones y unos gastos de personal 14,5 € millones. La suma de la inflación en España durante este periodo fue de 12,1% luego, en el mejor de los casos y sin crisis económica de por medio, el presupuesto de 2011 debería haber sumado 23,5 € millones, mientras que el de personal debería estar, en el más despilfarrador de los casos, en 9 € millones.

¿Cómo puede justificar el Ayuntamiento de Madrid, el más endeudado del Reino, un aumento del 82% en los gastos de personal y prácticamente lo mismo en los gastos fijos en un periodo de seis años con baja inflación? De ninguna manera por la incorporación del Teatro Circo Price en 2007. Estamos examinando una sociedad en pérdidas, es decir, una sociedad que precisó 25,7 € millones procedentes de los impuestos de los madrileños (el 66,5% del total presupuestado) para mal funcionar. Mal funcionar pues paga a sus proveedores, las compañías de artes escénicas, mucho más tarde de lo que prescribe la ley y sus teatros no son ejemplos de eficiencia precisamente.

Es revisando las cuentas y cómo funcionan nuestras mastodónticas estructuras culturales (ver los casos del Liceu y el Real) como se aclara la aparente contradicción de un estado (la suma de las administraciones central, autonómicas, locales y diputacionales) que gasta nominalmente en cultura lo que la media de los países de la UE, pero le luce tan poco. La respuesta es obvia, hay más jefes que indios, la burocracia se come la chuleta y la tarta. Apenas quedan las migajas para los artistas.


¡ÁNIMO! ESTO ACABA DE EMPEZAR

P.R. Barreno, 1 de enero de 2012

La conocida canción de los veteranos dinámicos Manolo y Ramón “Resistiré”, está sobrepasando su rango y convirtiéndose e himno. El himno de los proletarios parados, de las clases medias depauperadas y asfixiadas a impuestos, de los jóvenes desconcertados ante el colapso de los castillos en el aire construidos por los diletantes metidos a padres de la patria.

Casi digeridas las pieles y pepitas de las uvas, me parece que la dieta que el flamante gobierno nos ha servido el viernes pasado con modos de fast food, contiene tal cúmulo de feculentas coles de Bruselas, tanta nana de la cebolla mal recitada y tantos pepinos en forma de tributos que corremos un riesgo grave de sufrir diarrea aguda de faltriqueras y ánimo. El que más y el que menos barruntaba que el milagro de los panes y los peces no está al alcance de cualquiera, pero los que disfrutamos de la pedagogía basada en la letra con sangre entra, podemos distinguir entre cifras y sermones. Así, puedo deslindar que el menú del viernes con desayuno del BOE el sábado morning, revela que entre col y col bruselense y la poda a los entes territoriales, fondos de compensación y demás sustracciones, los presupuestos municipales y autonómicos aprobados hace unos días son papel mojado.

Para darnos una idea del piscolabis previsto para los próximos meses, tomemos el ámbito que más nos atañe: las tres carteras fusionadas por el gobierno (Educación, Cultura y Deporte) en 2011 sumaron 3.813 millones de euros. El gobierno anunció el viernes un recorte en Educación de 485 millones, es decir: un 12,7% menos del total de las tres carteras. Si tenemos en cuenta que los gastos de personal, gastos corrientes y las becas fueron la parte del león en 2011 (Educación 2.840 millones y Cultura 789 millones) es previsible que la tijera en inversiones y ayudas en cultura este año supere el 20%. Aunque en marzo puede ser peor, por favor, lean, lean el párrafo siguiente y entenderán en que me fundamento.

Como francotirador del ágora virtual, declaro que peor que los recortes y las subidas de impuestos a traición me indignan los tiralevitas y aduladores que, como el redactor del diario La Razón del sábado 31 de diciembre de 2011, afirmó que el recorte en «Educación, Cultura y Deporte alcanzará los 485 millones de euros, gracias fundamentalmente a la decisión de suprimir el canon digital y de reducir subvenciones al cine». Mentira podrida, el canon digital ha pasado de ser un impuesto injusto a una subvención aleatoria del gobierno de turno que, para más inri, será competencia de la Secretaría de Estado de Cultura. (Comprobarlo, con los cinturones de seguridad abrochados en la página 42 y sin tienen ánimo repásense este suculento BOE de ayer)

Y en la vorágine de decretos del último viernes del año, tropiezo con el reglamento Sinde, ahora convertido en Reglamento Wert, mediante el Real Decreto 1889/2011, de 30 de diciembre, o lo que es lo mismo, éramos pocos y parió la abuela. ¿Qué poderoso motivo ha llevado a que los leguleyos del gobierno no hayan rechistado ante la fórmula de la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual impuesta por este decreto? Como podéis comprobar (Enlace al decreto de marras) se trata de un tribunal ad-hoc formado por notables designados a dedo por tres ministros, que dictará resoluciones (sentencias) solo recurribles ante el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo, cuya única función será autorizar o denegar las medidas impuestas por la Comisión. El conflicto jurídico y de derechos está servido en la bandeja de hojalata del chanchullo.

Concluyo la degustación del flatulento aperitivo con otra decisión tomada con sospechosa prisa. Me refiero al “olvido” de incluir a las Artes Escénicas dentro de las Actividades prioritarias de mecenazgo. Lástima pues mientras que preparan la revisión de la prometida Ley del Mecenazgo, el gobierno podría haber aligerado los daños infligidos por los recortes, con la declaración de nuestras AAEE como prioritarias de mecenazgo.

Resistir es una consigna voluntariosa ante el envite del antagonista o la catástrofe natural pero se puede convertir en resignación si no se cuenta con voluntad y estrategia de superación. La actual coyuntura económica y social de nuestro país ni es un castigo de Zeus ni ha sido causada por terremoto alguno, por el contrario, es consecuencia de la especulación, la corrupción, el despilfarro y la opacidad de las administraciones del estado. Superar la inseguridad y el capricho implícito en nuestro sistema es posible si se cuenta con voluntad de resistencia y una alternativa razonable. ¡Ánimo! esto acaba de empezar.


Ana Botella nombra a Fernando Villalonga responsable del área de las Artes de Madrid

30 de diciembre de 2011

Fernando Villalonga Campos, diplomático y cónsul general de España en Nueva York, ex consejero de Cultura, Educación y Ciencia de la Generalitat Valenciana (1995-1966), ex secretario de Estado para la Cooperación Internacional, ex diputado por el PP en el Congreso por Alicante y Castellón, ex presidente de la Fundación Telefónica y ex responsable del despacho del arquitecto Santiago Calatrava para Europa, ha sido nombrado responsable del área de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid por la Alcaldesa Ana Botella.

Durante su breve mandato como Consejero de Cultura de la Generalidad Valenciana, destacan su intervención en la redacción del controvertido Pacto de Reus, la ampliación del Circuito Teatral Valenciano y el Convenio marco con Televisión Valenciana.

Oriundo de Valencia (1960) y avecindado en Ares del Maestre (Castellón) Fernando Villalonga Campos es hermano de la conocida política valenciana Isabel Villalonga y primo del ex presidente de Telefónica Juan Villalonga. La amistad entre los Aznar-Botella con Fernando Villalonga se remonta a los veraneos en les Platgetes de Bellver (Castellón), también conocida en la época como Marbella de la Costa del Azahar por la nutrida concentración de renombrados políticos del P.P.


TOMEMOS LA PALABRA Y LA INICIATIVA

La sabiduría popular dice que la esperanza es la fuente del esfuerzo y la iniciativa. Con el mismo pragmatismo adaptativo a las circunstancias, conviene quitarse de encima ese sentimiento trágico que nos invade en los momentos peliagudos, por mucho que inspiren versos sublimes como: «Puedo escribir los versos más tristes esta noche».

Claro que podemos seguir discutiendo si son galgos o podencos, si el nuevo gobierno de la nación debe conservar el Ministerio de Cultura o mandarlo al baúl de los cachivaches, incluso hacer una porra sobre quien será el próximo director general del Ente. ¿Y luego? Mejor, más pragmático es tomar la palabra al Partido Popular y vigilar si el próximo gobierno cumple lo prometido en su programa. Pero, sobre todo, tomar la iniciativa para que el gobierno que nos viene haga las reformas imprescindibles para regenerar la danza en España.

Como aperitivo y ejercicio de supervisión, resumo las propuestas del programa electoral del PP que nos concierne directamente. Dice así: Enlace y + Información 


 

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La Asociación Cultural Amigos de la Danza Tepsícore está inscrita en el RGA, grupo 1, sección 1, Número Nacional: 586287