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 ASOCIACIÓN CULTURAL AMIGOS DE LA DANZA TERPSÍCORE

Para el estudio y la divulgación del Arte de danzar


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¡ES TIEMPO DE HACER, NO DE DEJAR HACER!

Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsícore

Para el estudio y la divulgación del Arte de danzar.

Para lograr que la danza, como gran arte que es, obtenga en España el reconocimiento social que merece.

Para fomentar y consolidar una gran afición de danza en nuestro país. ¡Con compañías prestigiosas de danza!

Para que los artífices de la danza, los bailarines, sean los verdaderos protagonistas del arte que cultivan.

Para impulsar la colaboración entre aficionados y los artífices de la danza.

Si estas de acuerdo con estos objetivos, te invitamos a participar en nuestra asociación, entre muchos, seguramente será más fácil lograrlos.





ARTÍCULOS DE DANZA, BALLET  Y OTRAS COSAS DEL 2009

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SILENCIOS SEPULCRALES

Son elocuentes, sobre todo cuando la sociedad civil española ¡por fin! comienza a debatir problemas reales. Por supuesto los económicos, pero también los de la justicia, los de la educación, la necesidad de una regeneración democrática, la reforma de la constitución, la ley electoral, el modelo de estado, la inmigración, el modelo energético, la propiedad intelectual, etc. etc. En las artes escénicas y sobre todo en la danza, el silencio sepulcral reinante apenas es turbado por la noticia coyuntural y, de tanto en tanto, un escándalo que la inconstancia y la injusticia mandan allimbo.     

La desconocida, por haber sido mutilada y convertida en muletilla inoperante, frase completa de Ortega: «Yo soy yo y mi circunstancia y si no salvo mi circunstancia, no me salvo yo» sintetiza la ineludible relación entre la aspiración a la felicidad y plenitud de vida del individuo y el marco social incentivador para lograrlo. Cuando las sociedades consiguen armonizar al máximo las aspiraciones sociales con las individuales, las solemos reconocer como “sociedades avanzadas”. En la medida en que las sociedades y naciones fracasan en estos anhelos, las atestiguamos como sociedades o naciones fallidas. La gama entre el éxito de las sociedades avanzadas actuales (siempre provisional y perfectible) y las fracasadas es enorme. El contraste entre algunos países escandinavos y la mayoría de los africanos o el desgraciado Haití son concluyentes.

Con desparpajo e ínfulas de nuevos ricos, hasta hace unos días, los españoles colocábamos a nuestro país entre los mejores. Así lo aseguraban nuestros gobernantes, banqueros, la mayoría de los medios de comunicación y sindicatos oficiales, aferrándose a la estadística cocinada en la salsa indigesta del crédito barato y la sobrevaloración de nuestros chapuceros inmuebles. Incluso sacábamos pecho por las victorias de unos cuantos deportistas de élite y unos pocos artistas. Algunos achacan a este inoculado neo chauvinismo carpetovetónico, la causa de la indolencia generalizada a implicarse en los asuntos públicos de nuestra sociedad. No me parece una explicación suficiente, murgas como; yo soy español, español, español,… y sus correspondientes nacionalistas y localistas me parecen también relevantes. En cualquier caso, la cura de humildad que nos está atizando la crisis, podría revertir ese pasotismo. Sin embargo, a pesar de algunos indicios por aquí y por allá,  en el caso concreto de la danza los brotes verdes de la movilización no aparecen.        

Aquellos que siguen confiando en la estrategia lampedusiana, porque hasta ahora no les ha ido mal del todo, incluso muy bien a dos o tres, creen que los cambios cosméticos les garantizan su modus vivendi in saecula saeculorum, tienen razón. Para el resto, las noticias de los últimos días no son precisamente halagüeñas, unas por camuflar congelaciones y recortes, mediante anuncios triunfalistas sobre abundantes ayudas y subvenciones de algunas autonomías y ayuntamientos a la danza, otras por pertenecer a la cruda realidad. Ayer mismo, los presupuestos generales del estado aprobados hace 52 días, quedaron en papel mojado por la aprobación de un “Plan de acción inmediata” que los recorta en 5.000 millones de euros, correspondiéndole al Ministerio de González Sinde un nuevo tijeretazo de 2.69%, es decir: 23,38 millones de euros menos. Ni será el último recorte ni el menor de este año.

Si contáramos con una industria cultural pujante, estos recortes (las barbas que se pelan en el gobierno central suponen el remojo de las otras administraciones del estado) podrían asimilarse sin grandes traumas, el problema es que la dependencia del sector de la danza a las subvenciones y contrataciones del estado suponen más del 80% de su actividad. Si en los tiempos de vacas gordas y créditos a la carta, la danza languideció ¿Quién en sus cabales puede pretender que pueda mejorar en las difíciles condiciones de hoy y de mañana, sin antes hacer cambios estructurales y legales profundos?

Si el acelerado endeudamiento del estado español asfixia a unas Artes Escénicas que, durante las dos últimas décadas se han estatalizado hasta superar con creces al modelo francés en tamaño e ineficacia, el silencio sepulcral y el onanismo corporativo están siendo nefastos al impedir que los problemas trasciendan a la sociedad y, con ello, que las reformas imprescindibles y urgentes, encuentren las sinergias necesarias para materializarse.

P. R. Barreno - febrero de 2009

QUERIDÍSIMO NACHO DUATO

Te he mandado llamar, quiero decir, que he venido a verte, para pedirte, por favor, que nos hagas quedar bien con esto del ballet y coloques, de vez en cuando, alguna cosilla rancia, un lago de esos que tanto gusta a la plebe.

¿Pero como que no puedes y que te provoco arcadas por pedirte una cosa tan repugnante? si me han dicho que las grandes compañías tienen un repertorio mixto, incluso que algunas incluyen alguna de tus excelsas obras. Ah, que la CND es una compañía de autor, que es la Compañía de Nacho Duato, de acuerdo pero ten en cuenta que corre a cargo del erario público y aunque ese dinero no es de nadie, como dijo mi antecesora, algunos, muy pocos es verdad, reclaman equidad, transparencia y todas esas retahílas éticas tan bonitas como poco funcionales.

Es que están pesadísimos con lo del ballet clásico, valga la redundancia, nos reprochan lo poco y el como repartimos los cuatro duros de ayudas a la danza y, lo que más me duele, es que digan que la pasta que reparto entre mis colegas se lo he quitado, entre otros, al proyecto de la compañía de ballet clásico, valga la redundancia.

Mira, te propongo un trato; coges un título de un ballet de repertorio, pongo por caso “Cascanueces” haces una de tus coreografías maestras, con todas las monadas de tu amplio lenguaje, a alguna chica la pones zapatillas de punta y ya está.

¿Qué hace tiempo que prohibiste las puntas? Bueno pues sin puntas, lo importante es el título. ¿Qué, aceptas?

Por supuesto, el que creas conveniente, cascanueces o lago, que más da, yo y la posteridad te lo agradecemos y agradecerán. ¡Mua!

P.R. Barreno 16 de febrero de 2009.

Siesta en el BUNKER

"Si hay una disyuntiva entre el poder público y la gente de la cultura, nosotros estaremos del lado de la cultura". discurso del primer presidente del CoNCA; Xavier Bru de Sala.

Duró apenas seis meses en el puesto.

Desde el Olé Corral

¿Otro trienio Negro?

Así llaman algunos la época de Carmen Calvo y J.A. Campos Borrego al frente del Ministerio de Cultura y el INAEM respectivamente. No seré yo quien les contradiga, pero, si bien mi propósito no es rememorar tiempos lóbregos, los últimos acontecimientos y noticias procedentes de varias instituciones, parecen indicar que el apego a los usos y costumbres del “trienio negro” han resurgido como ave fénix. ¿O a lo peor están enquistadas, vivitas y coleando como bacterias patógenas, en el caldito de cultivo del nepotismo endógeno de nuestras administraciones? Veamos:

¡Va una del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts de Cataluña!

En el recién nacido CoNCA (Consell Nacional de la Cultura i de les Arts de Cataluña) tenemos a una tal Marta Oliveras, ¿Oliveres? I Tortosa, cuyos méritos profesionales o artísticos solo debe conocer el "muy honorable" dedo del presidente que la nombró consejera del CoNCA, pero que es propietaria de varios chiringuitos privados, uno de ellos llamado MOT: http://www.martaoliveres.com y demás cosas informales, alternativas y tal y tal.

Como podrán comprobar, el MOT de la Consejera del CoNCA, recibe subvenciones de instituciones de la Generalidad y del INAEM.

Pero hete aquí que, en vez de rechazar ser consejera del CoNCA, por las evidentes incompatibilidades y conflictos de interés manifiestos en que incurre, Doña Marta tiene el tupé de hacer de juez de sus competidores, participando en las comisiones de evaluación de subvenciones en el CoNCA y el INAEM, donde se entera de los proyectos de sus concurrentes y, seguramente sin despeinarse, decide quien recibe subvenciones y quien no.

No, de verdad que no es una telenovela venezolana.

¡Ahora una del INAEM!

Y hete acá que en los presupuestos generales del estado de 2010, en el programa 335A, epígrafe; A familias e instituciones sin fines de lucro (menudo nombrecito) aparece una «Fundación Ballet Clásico» a quien se le otorga una subvención nominal de trescientos sesenta mil euros para sus actividades en el 2010. ¡Cáspita! ¡Recórcholis! ¿Quién, como, donde y cuando?.

Nadie sabe de la existencia de esta Fundación. La previsible excusa de la provisión de fondos para una futura compañía es lo mismo que llamarnos tontos de baba. ¿A quien pretender embaucar con esto?

Con las perspectivas actuales y estas provisiones fantasmales, tendríamos un presupuesto para una compañía de ballet en los albores del siglo XXII.

¡Amonianda ninchi, a otro can con ese hueso!

Así nos las gastamos en el Olé Corral. Ni siquiera durante el romanticismo fuimos muy dados a duelos a pistola, lo nuestro es el garrotazo o el chirlazo traicionero. Aunque el nihilismo amoral que sufrimos hoy, se ha aburguesado tanto que solo concibe las pugnas por el poder, jamás por el honor. La impostura está bien vista, sobre todo cuando se adorna con retruécanos sobaos a lo “inspiraciones vanguardistas, propuestas alternativas, contraculturales, rompedoras y bla bla, bla”.

La realidad tangible es que en nuestro Olé Corral, por un puñado de dólares o de euros no sacan los Colt 45 Peacemaker, ni siquiera los sheriffs Joe Louis R. Shoemaker y M. McRoij. Campeones, campeones ohe, ohe, ohe, sobre todo en dialéctica belenestebiana, pero sin fondos musicales de Morricone o Tionkin.

Los lloros póstumos solo sirven para tranquilizar malas conciencias. Recuerdo muchos mea culpa estériles. Felix de Azúa se preguntó como fue posible que admirara a embaucadores irresponsables de la catadura de Barthes, Althusser, Deluze, Kristeva, Sollers, Pleynet, Sarduy y tantos otros. Delfín Colomé entonaba su mea culpa por su actitud esnobista hacia el Ballet, artículo que comentamos en nuestro foro. 

Mientras tanto, siguen los cantos de sirena, las imposturas de la nomenclatura y su interminable siesta en sus bunkers.

¿Soportaremos otro trienio negro para la danza?

P.R. Barreno / 29.12.09

SI SOLO FUERA EL LADRILLO ........

El Consell Nacional de la Cultura i de les Arts de Cataluña (CoNCA) otra esperanza frustrada.

Es complicado explicar el bienestar espiritual que se siente cuando uno se aleja, unos cuantos días, del mundanal ruido generado por la monótona escandalera del patio de Monipodio patrio, mejor dicho, de Monipodios de tantos y tan variados, para dedicarse a la contemplación del Ballet con mayúsculas.

Pero las obligaciones mandan y con ellas la malhadada costumbre de informarme. Estos días todos los medios abren con el mismo tema: La corrupción de buena parte de la clase política española. En todos proliferaban editoriales y artículos de opinión condenando los hechos e incluyendo decálogos y medidas correctoras cargadas de buenas intenciones.

A la zozobra ante una situación económica mustia, se suma la evidencia de una corrupción tan generalizada que nos resistimos a aceptar por lo que significa: el fracaso de nuestra sociedad. ¿Qué hemos hecho mal o no hemos hecho para llegar hasta aquí?
Soy de los convencidos de que la dejadez de la mayoría y la impostura de la minoría son las causas fundamentales del páramo ético en que se ha convertido nuestro país. Es como si el gato por liebre y el sucedáneo frente a lo genuino, hubiera sido digerido por una ciudadanía que se regodea con las rapacerías televisadas y se lamenta cuando las sufre en carne propia.

La apariencia seudo democrática esconde una práctica oligárquica y despótica. De esta manera, montan consejos a dedo para que no aconsejen, publican códigos de buenas prácticas para no cumplirlos, hacen planes para esto y lo otro en función del interés del planificador, institucionalizan órganos participativos sin funciones ni contenido para taparse vergüenzas y hacerse fotos, en fin, urden leyes aparentes para reventarlas con pestilentes reglamentos.

En Cataluña también ha saltado un poco la tapa de la cloaca. Si vergonzoso es el asunto del Palau de la Música y las otras raterías especulativas del ladrillo por Santa Coloma de Gramanet y adyacentes, no menos sonrojante es el nacimiento de lo que parecía un esperanzador proyecto: El Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA). Inspirado en los Arts Councils y, sobre todo, en el Conseil des Arts et de lettres de Québec. El CoNCA fue concebido con el pecado original del control político. Dependiente del departamento de Cultura y con el nombramiento del presidente por el muy Honorable President de la Generalitat, enseguida se evidenció que fue puesto en marcha para aparentar mucho y para hacer muy poco.

Y es que los gobernantes catalanes han parido un ratoncillo envuelto en el celofán y la etiqueta de los Arts Councils pero enfermo de intervencionismo y malherido de impotencia. Mientras el mal imitado Conseil des Arts et de lettres de Québec dispone de un presupuesto 2008-2009 de más de 92 millones de dólares canadienses (58 millones de Euros) al flamante pero raquítico CoNCA le han apañado con 13 millones de Euros (Las poblaciones y PIB de Québec y Cataluña son casi idénticas). Ante esta burla y la falta de sintonía con otros consejeros muy politizados, el primer presidente del CoNCA; Xavier Bru de Sala dimitió el pasado 15 de septiembre, denunciando la imposibilidad de realizar un trabajo eficiente, entre otros, el plan integral para la danza.

Una decepción, otra más que se diluye en el silencio del positivismo miope, de la dependencia al poder, de la degradación moral que nos corroe. Me dirán que parezco un predicador catastrofista, es posible, pero aviso a quien quiera escuchar que la corrupción no resbala sino que pringa y arruina, encoge las ganas de trabajar, la honradez, la profesionalidad y el merito.

P. R. Barreno, noviembre de 2009

Nadie podrá atarse al sillón” dice Félix Palomero

El Sr. Palomero dice anunciar un proyecto de futuro. Al parecer, se trata de levantar en Madrid un centro de danza que albergue a la CND y al BNE y sea, además, un lugar de exhibición de otras compañías de danza invitadas. Loable propósito aunque de tan largo fiar “no antes del 2011”, tantas veces anunciado y tan a humo de pajas que, un simple cálculo de posibilidades, con la que está cayendo en los presupuestos del INEM, las probables alteraciones ministeriales y demás vicisitudes al caer, pueden dejar el proyecto de futuro ad calendas grecas.

No estaría demás recordar al Director General del INAEM, teniendo en cuenta las estrecheces económicas que sufrimos, que Madrid dispone de dos teatros, do el Instituto que él dirige tiene mucho que decir, cuyo potencial de optimización requiere más voluntad que dinero,  en donde las compañías de danza del INAEM podrían hacer verdaderas temporadas. Quedan, tanto en La Zarzuela como  en el Real, más de doscientos días disponibles al año y unos cuantos, previo acuerdo con la CAM, en los teatros del Canal.  

“Casi un libro de cabecera para el sector” dice el Sr. Palomero refiriéndose al “Plan General de la Danza”. No tanto, sobre todo si se contempla el tortuguismo en su aplicación. Por ejemplo: la tan cacareada Ciudad de las Artes Escénicas que iba a construirse en Getafe “no se ejecutará inmediatamente porque Cultura está centrada en otras infraestructuras ya en marcha tales como las obras del Teatro de la Comedia, el Museo del Circo en Albacete, o el Auditorio de Málaga, y tampoco se acometerá en 2010, por motivos presupuestarios. La conversión del INAEM en Agencia Estatal aunque “quizá se haga en 2011”.

Sobre la anunciada creación de una compañía de Ballet Clásico Nacional, que dirigiría Víctor Ullate, el director del INAEM comenta que, tras haber tenido un encuentro “de cortesía” con Ullate, tiene que volver a reunirse “en breve porque hay que “redimensionar” el proyecto, “tanto en plazos como en dinero”. “Hay un compromiso clarísimo con el ballet clásico, pero hay que hacer un estudio en profundidad porque hay artistas españoles en el extranjero que también quieren hacer oír su voz”.

Esto de consultar con los Artistas del extranjero suena bien pero despista lo suyo, sobre todo si las consultas se hacen con la resolución de costumbre. ¡No me diga Sr. Palomero que pretende hacer un auténtico proyecto de Compañía de amplio repertorio que incluya el clásico, cuya dirección se formalice mediante un concurso público como ordena el Código de Buenas Prácticas!.

El “nadie podrá atarse al sillón” fue el colofón lógico a las imprecisiones sobre las fecha de terminación de contratos de varios directores de las compañías del INEM (entre julio de 2010 a 2011) que, como seguramente pretendía, ya han sido interpretadas a conveniencia o, peor aún, corresponden a filtraciones interesadas (Ver ABC 9/7/09 “Cultura prorrogará el contrato con Nacho Duato para preservar el futuro de la CND).

En cualquier caso, la ceremonia de la confusión por el titular de Susana Gaviña en el  ABC de hoy, frente a las palabras de Félix Palomero es evidente: «Estamos en la fase de hablar con cada uno de ellos para luego convocar los concursos internacionales, abiertos a profesionales de toda la UE, de forma ordenada y consensuada. Las unidades y las condiciones son muy atractivas para que se presenten personas muy importantes». Matizó luego Palomero respecto a la posibilidad que los actuales directores no puedan volver a presentarse: «no he leído en ningún sitio que no puedan hacerlo». ¿Quid pro quo o saldrá el sol por Antequera? Vaya Usted a saber.

Me figuro que dentro de un par de meses, el Sr. Palomero podrá concretar algo más, no se, quizá un estupendo proyecto de danza para el 2020.

“No todos repiten los chismes que oyen, algunos los mejoran” proverbio popular.

Trascurridos dos meses largos desde su designación, el director general del INAEM hace unas primeras declaraciones sobre sus proyectos que, al divulgarse por diversos medios y agencias, han destacando una expresión impactante que, como suele ocurrir, despista al personal.

Usted, Sr. Palomero, tiene la obligación de cumplirlo y hacerlo cumplir. Si no le gusta tendrá que decírselo a la Ministra para que lo derogue y lo cambie el correspondiente consejo de ministros. Mientras tanto, Usted y los directores de las unidades del INAEM concernidos por la disposición transitoria única del código que dice: Los actuales directores de centro promoverán la implantación de este código en sus respectivas unidades, dentro de los seis meses siguientes a su entrada en vigor» Es decir, desde el pasado 4 de junio ya que el BOE 292 fue publicado el 4 de diciembre de 2008.

Por si quedaban pocas dudas, la guinda de la vaguedad el Sr. Palomero la autocertifica al considerar el Código de Buenas Prácticas «como una ley a la que hay que hacer un reglamento». Dijera lo que dijera  Romanones, el código de buenas prácticas, Sr. Palomero, es justamente un reglamento aprobado en consejo de ministros y publicado en el BOE.

P.R. Barreno, 9 de julio de 2009

2009 Borrón y cuenta vieja

No termino de comprender la costumbre que muchos medios de comunicación tienen en destacar los acontecimientos más sobresalientes del año, como si fueran flases secuenciados por fechas. Quizá tendrían alguna justificación si las reseñas del año fueran la introducción de un balance sobre sus consecuencias para la sociedad. No suele ser así; por el contrario, estos repasos al tun tun apenas me parecen discursos melancólicos sin alcance espiritual y utilidad nula.

Rememorar sucesos de la danza en España durante el 2009, puede llevarnos a la reflexión pero difícilmente hacia la melancolía, por mucho que nos duela el fallecimiento de importantes artistas en el trascurso del año. Y es que cualquiera tiempo pasado de este año, a mi parecer, no fue precisamente una bicoca.

Destacan con creces las promesas incumplidas y las demoradas sin fecha. La compañía clásica (en propiedad: de amplio repertorio) fue abortada por la ministra Sinde con la excusa de falta de presupuesto mientras aumentaba las ayudas en el rubro más querido y cercano a la ministra. El código de buenas prácticas ha pasado a mejor vida con el aplauso de los aprovechados de las malas prácticas. Nombrar delante de la Ministra la ley de Artes Escénicas es como mencionarle la bicha.

Mientras tanto, la mengua en los presupuestos de ayuntamientos, diputaciones y autonomías ha reducido cachés hasta cotas ínfimas. El asunto de las contrataciones durante este año tiene miga. Los cachés bajan, los contratos a taquilla se van convirtiendo en norma y, al mismo tiempo, se está programando más ballet que nunca gracias a las compañías de bajo coste de allende el Vístula, el mar de las Antillas o las semiprofesionales de andar por casa.

Al mismo tiempo, con el desparpajo habitual del poder político de nuestro país, se dan o se quitan subvenciones con los criterios inconmensurables del capricho, la amistad o el contubernio. El indecoroso espectáculo ofrecido por el INAEM y buena parte del sector (bochornoso al cuadrado por el cómplice silencio) en el caso de la Compañía de David Campos, es fiel reflejo de la ley del embudo vigente.

2010 Cuando las barbas del vecino ........

Por motivos que no vienen a cuento, este año he visitado dos veces la exuberante región griega de Epiro. Como todavía está mal comunicada, conserva la belleza natural y cultural de las cien mil leches que por allí se han cruzado a lo largo de los siglos. Por ello, el prolongado paseo de ida y vuelta entre Eleftherios Venizelos y Arta da para mucha conversación con los helenos y suficientes  paradas para degustar varios platos de musaka.

Entre musaka y musaka y algún vaso de retsina pude entrever, la pasada primavera en Grecia, el ambiente de hedonista pachorra tan bien descrita por el ahora demodé J. Benavente en “La ciudad alegre y confiada”. Tras cuatro meses desde mi visita fue elegido, por mayoría abrumadora, George Papandreou “el deseado” y, o dioses del Olimpo, no le quedó más remedio que abrir la caja de Pandora de la economía griega que, de tanto cocinada, contiene el indigesto rancho de una deuda descomunal.

Algunos confiados y todos los interesados dirán que como me atrevo a comparar la situación griega con la española. Tienen razón, los griegos tienen un orgullo nacional a prueba de invasiones recientes y vecinos okupas. Con once millones de habitantes, la república griega tiene el desparpajo de tener un solo parlamento con nada menos que 300 diputados y un solo gobierno con 18 ministerios que ninguno es de cultura. Encima, tienen la desfachatez de tener una compañía de Ballet Nacional (GNOB) pero, como es lógico, hay muchas controversias sobre la forma de dirigir de un tal Irek Mukhamedov quien, al parecer, se atreve a  recoreografiar obras como “Oneguin” o a representar decadencias como "Giselle" o "La Fille mal gardée". Escandaloso.

El desastre griego se evidencia con los siguientes datos: un trabajador de cada cinco es funcionario, más de medio millón de labradores y ganaderos están subvencionados y menos de tres millones de trabajadores tienen que soportar a un millón y medio de jubilados y la administración del estado tiene 1,7 millones de funcionarios.

Como veréis, nada que ver con nosotros.

Sin embargo, algunas dudas me inquietan desde hace tiempo, no se, paparuchas como el paro galopante, los derroteros del galimatías de la educación, el porvenir de los jóvenes graduados, como pagaremos mañana la sanidad, la energía .... En fin, como se coordinaran los coordinadores del observatorio de danza que coordinarán las coordenadas del sector público teatral, perdón, auditoriomultiusal. Incluso como se multiplican los panes y los peces por aquello del milagro del "Plan". Entre tanto, he puesto las barbas a remojar.

"El porvenir no está escrito siempre se conquista”.   

P.R. Barreno / 29.12.09

UNA DANZA SOSTENIBLE ES POSIBLE – Primera parte

Pasadas las penosas jornadas demagógicas y el sexagésimo día del cambio de titular en el Ministerio de la cosa, va siendo hora, visto el tortugismo exhibido para las Artes Escénicas y el ajetreo en lo suyo, de empezar a cantar las cuarenta a quien corresponda. Y corresponde a muchos.    

Al vertiginoso cambio de directores generales del ministerio de autos, han seguido los  excusatios: «hay que estudiar, valorar, está ahí, veremos ...» claro está, las rotundidades del director del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales que, tras lograr un incremento sustancioso para su departamento,  las dudas y cavilaciones han desaparecido gracias al ensalmo económico.

Mientras tanto, para la danza las dudas campean como nunca. Todo son preguntas, cada uno a lo suyo, como de costumbre, pero todos unidos en la incertidumbre: ¿Qué pasa con el plan para la danza? ¿Qué va a pasar con la ley de Artes Escénicas?  ¿Qué va a pasar con las subvenciones, las acordadas y las futuras?

Acabo de leer un ensayo de Fernando Trías de Bes, cuyo revelador título, El hombre que vendió su casa por un tulipán” anuncia el sabroso contenido que encierra. En el segundo capítulo: “El síndrome del necio y su propagación” Trias de Bes repasa los grados de responsabilidad de la actual crisis. Cuando llega a los “dirigentes” reproduce la cita de Keines que tanto placer me causa: «La economía es un asunto demasiado importante como para dejarlo en manos de los políticos» Trias de Bees considera que estaría mejor «dejar ciertas decisiones a otros expertos independientes: un comité de sabios o de ancianos o de tecnócratas al margen del poder político y con el futuro asegurado, personas no manipulables ni influenciables, absolutamente independientes.» Bingo D. Fernando, acaba de inventar “The Independent National Economic Council”

El profesor Fernando Trias de Bes (no confundiar con el político Josep Maria) como buen barcelonés, conoce de primera mano la fijación de la intelligentsia catalana hacia el modelo «Quebecois» que, según ellos, corresponde mejor al ensueño de las nuevas naciones culturales. Dicha fijación, ha provocado la demanda, por parte de la mayoría de los intelectuales y artistas catalanes, de la instauración de un modelo institucional cultural similar al de Québec en Cataluña. Lo curioso es que el «Conseil des Arts et des Lettres du Québec»es una institución fundada sobre los principios de los “Arts councils” anglosajones, pero un tanto aguada por la particularidad latina de la Belle Provence canadiense que enseguida comentaré

El «Consell Nacional de la Cultura i de les Arts de Catalunya (CONCA)» nació hace unos meses un tanto canijo, vamos, el típico parto de los montes. Veamos, Québec y Cataluña tienen prácticamente la misma población y PIB, sin embargo, el Conseil des Arts et des Lettres du Québec asume la mayoría de las potestades en el impulso de la cultura y cuenta, para ello, con un presupuesto anual de más de 90 millones de dólares canadienses (64 millones de €uros) que complementa con líneas de crédito para empresas y producciones por valor de 530 millones de dólares canadienses. El presupuesto del CONCA catalán para 2009 es de 5,3 millones de €uros.

Además, el CONCA posee la lacra de su plagiado ya que, sus miembros, en el caso de Québec son “apuntados” al parlamento por el ministro de cultura y el catalán por el presidente de la Generalidad. ¡Que no nos chupamos el dedo!

Dirán Ustedes que peor estamos en el resto de España con el uso generalizado del impúdico dedo en ilícita potestad y tendrán razón. El ha nacido esmirriado, cojitranco y torcido pero ha nacido. Su vida puede mejorarse a base de esfuerzo y buena voluntad democrática.

Y es que el atolladero actual en España es un calco de la estampa del estado despótico tan bien descrito en: "L'Etat culturel. Essai sur une religion moderne" roductor, empresario, manipulador, supervisor, gerente y distribuidor privilegiado de la cultura, un empresario monopolista que no solo aspira a la producción de objetos: también se atribuye el control autoritario de los valores espirituales de toda obra de arte, considerándose depositario de una verdad "revelada" por un "progreso" que manipula como un monopolio autárquico»

¿Seguiremos lamentándonos en privado mientras en público gritamos ¡vivas las caenas!

P. R. Barreno

12 de junio de 2009


El Palau de les Arts o el camerino de La Castafiore

En plena Nochebuena, Carlos Aimeur en El Mundo titulaba su artículo con el consternado título: "El Palau de les Arts, al borde del colapso” denunciando, con ello, la peripatética situación financiera del flamante teatro valenciano.

Si los problemas del Palau solo fueran económicos, como informa Carlos Aimeur, con echarle la culpa a la crisis, a la arbitraria fórmula subvencionadora del INAEM y a la “antipatriótica” racanería de la Generalidad Valenciana nos quedaríamos tan frescos aunque bastante frustrados. Seguramente El Palau de les Arts sea el paradigma más evidente de las hipertróficas “políticas culturales” que el estado español, en su conjunto, ha llevado a cabo durante demasiado tiempo.

El Palau de les Arts Reina Sofia fue presentado en su día por la Generalidad Valenciana como el gran centro de las Artes Escénicas de España, «superando a los grandes teatros europeos y a nivel mundial del Metropolitan, con un aforo de más de 4000 localidades». Impresionantes deslavazadas palabras que impresionan casi tanto como la edificación escultórica de Santiago Calatrava, pero que poco tienen que ver con la realidad. Ni siquiera la comparación es atinada pues de hacerse, sería con el Lincoln Center, no con uno de sus teatros, el Metropólitan, por mucho que el solo tenga una media de 800.000 espectadores al año.

En realidad, el edificio diseñado por Calatrava ha resultado ser uno de los espacios teatrales más caros del mundo. Con un coste oficial de 332 millones de euros sólo hasta 2005, parece que su costo real ha superado los 400 millones de euros. Con cuatro salas, la sala Principal constituye el núcleo central del edificio, tanto en su aspecto formal como estructural. Proyectada para 1.705 localidades, reducida posteriormente a 1500 y luego en 200 más por nula o escasa visibilidad, tiene un aforo inferior al del Palau de la Música de Valencia, el Liceu de Barcelona, el Real de Madrid, el Auditorio de Tenerife o la Maestranza de Sevilla.

Los graves defectos del edificio y la dejación de responsabilidades, tanto por parte del ilustre ingeniero de Benimámet como por la Generalidad Valenciana al no exigírselos (Las vacas sagradas mezcladas con paisanismo conceden en nuestras autonomías patentes de corso), han supuesto desembolsos colosales por parte de la administración valenciana. Desde las reformas reparadoras de la desastrosa acústica, sobre todo del auditorio, hasta las reparaciones de los daños tras las inundaciones, pasando por los enormes gastos de mantenimiento de un edificio gélido en invierno e infernal en verano, han generado una enorme deuda y unos costes fijos colosales.

El informe de la Sindicatura de cuentas de primeros de 2008 indica que las pérdidas del Palau deberían aumentarse en 4,8 millones de euros por no haberse cubierto el riesgo total de los daños ocasionados por las inundaciones de 2007. Unos daños cuya reposición, a fecha de junio del 2007, se elevaban a más de 22 millones de euros. La Sindicatura alerta de que, además del sobrecoste sobre el contrato inicial del edificio (cerca de 400 millones de euros), las obras pendientes de finalización siguen sin estar acabadas. La inversión en equipamiento escénico tenía una desviación a finales de 2007 del 53% y se elevaba a 34,5 millones de euros. Además, el cambio de butacas por problemas de visibilidad costó cerca de medio millón de euros adicionales.

Peor si cabe son las conclusiones de los auditores Mazars Auditores S. L. sobre la Fundación del Palau de les Arts. La última auditoría, fechada en julio de 2008, constata ahorros en gastos de personal mediante la anulación de funciones (Festival del Mediterrani) y el aplazamiento de la apertura del Auditorio y del teatro Martín i Soler" (no gastan pero no ingresan tampoco) pero con gastos extraordinarios en invitaciones, cuya cuantía asciende a 230.944 euros. El auditor solicita a la Fundación del Palau que registre el importe de las localidades, el nombre de la persona invitada y la autorización por escrito de la persona responsable. Además, la auditoría deja claro que la restauración de la plataforma escénica (540.000 euros) no será asumida por el Consorcio de Compensación de Seguros ni tiene claro que lo hagan respecto a las últimas inundaciones.

El desfase entre ingresos y gastos supera la media de los teatros públicos españoles situándose en las peores cifras italianas. Mientras que el Teatro Real y el Liceu necesitan subvenciones por alrededor del 52% de su presupuesto, el presupuesto del Palau de les Arts Reina Sofia necesita ser subvencionado en cerca del 80%. Así, sobre unos gastos totales en 2007 de cerca de 45 millones de euros, el Palau ingresó por taquilla 4,9 millones y por patrocinio privado 4,5 millones de euros.

En el capítulo de gastos, destacan los 13,9 millones dedicados al personal de plantilla (el 30% del gasto total). La contratación de artistas supuso 4,7 millones de euros, la dirección musical 3 millones, los directores de orquesta invitados 2,3 millones, producción escénica y coaching 2,98 millones. La cuenta de explotación incluyen, asimismo, otros gastos por valor de más de 14 millones de euros. Entre ellos, destacan los 853.317 euros destinados a desplazamientos, alojamientos y viajes, y los más de 4,3 millones para mantenimiento y seguridad. Solamente en mecánica escénica tiene una partida de 570.528 euros.

Estos preocupantes datos tendrían cierta justificación si en vez de significar un despilfarro en gastos corrientes y en reparaciones de chapuzas ladrilleras, fueran inversiones a corto medio y largo plazo, para consolidar públicos aficionados de Ópera y Ballet capaces de asumir los costos de su afición. No es el caso. Si en tiempos de vacas rollizas la actividad de las cuatro salas la temporada 2008/2009 ofrece 42 funciones de teatro lírico (Ópera y Zarzuela), 5 galas de ballet, 19 conciertos, 7 “programas didácticos” y las 12 funciones extra del Festival del Mediterrani (de cada obra se dan dos funciones solamente) para tiempos de crisis Helga Schmidt y el patronato recetan reducir aún más el número de funciones y producciones. ¡La imaginación al poder!

No solo se trata de una mala gestión que lo es, sino verificar, una vez más, que el sistema actual de gestión de los teatros de titularidad pública engendra despilfarro y no produce aficionados. Comparto en parte el diagnóstico del manifiesto de los músicos valencianos, encabezados por Llorenc Barber y Carles Santos, cuando dice: «EXIGIMOS que el poder quite sus sucias e interesadas manos, de una vez por todas, de cuanto arte y cultura tenga a bien ganarse el pueblo valenciano». Pero discrepo profundamente cuando sacan la patita corporativo-nacionalista y pontifican: «La cultura no es un negocio ni una Terra Mítica a malgastar y tirar ». Es más bien nuestro trozo de Verdad. ¡¡¡Menos despilfarro y más músicos valencianos!!!»

¡Que empanada! Así que la Cultura y las Artes no son negocio. ¿Entonces que son? ¿Negociados funcionariales para algunos iluminados que ostentan la verdad del arte por haber nacido en Valencia?

Así nos luce el pelo «Ah, je ris de me voir si belle en ce miroir» decía La Castifiore, y que razón tenía.

P.R. Barreno

Enero de 2009

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