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Estudio sobre prevención de riesgos laborales

Enlace a: SOBRE LA “FUTURA” LEY DE MECENAZGO


La critica de danza según Jiří Kylián “On Critics and criticism”

P. R. Barreno - 7 de febrero de 2013

La crudeza y franqueza del artículo del coreógrafo Jiri Kylián -Enlace al artículo- sobre la crítica de danza y, sobre todo, de los críticos de danza ingleses, plantea la misión de la crítica y el crítico respecto al arte de la danza. Empero, Kylián arranca su texto con un “homenaje” un tanto envenenado; «En primer lugar, quiero rendir un homenaje a los periodistas que hacen su mejor esfuerzo para dar una explicación razonable de lo que ven, sin saturar sus declaraciones con cualquier tipo de contaminación personal. Quiero elogiar a los críticos cuyos comentarios son duros y justos pero no teñidos de cualquier posible incomodidad física o mental. «(Dolor de muelas, diarrea, menstruación o simplemente un estado temporal a lo "cabeza de chorlito" ...)».

El problema que presenta este primer párrafo del señor Kylián, es precisamente la imposibilidad de evitar “la contaminación personal” del crítico que, en principio, es una persona de carne y hueso. Una persona que, como todas las demás, tiene familiares, amigos, enemigos, filias, fobias, dolores de muelas, diarreas, etc. Entonces ¿toda crítica de arte es por principio subjetiva? Naturalmente, pero lo que diferencia entre una crítica honesta de un libelo o un panegírico son los principios deontológicos y conocimientos del crítico.

Es evidente que la incompetencia del crítico profesional, según Kylián «tan comunes como los pequeños desastres naturales», produce grandes desastres artísticos y emocionales en los artistas jóvenes y no tan jóvenes, pero si el problema solo fuera la ignorancia probablemente el daño sería menor. No es lo mismo decir que una obra o un bailarín no te ha gustado que decir que el autor de la obra es un imbécil presuntuoso y el bailarín un piernas cojitranco. La primera opinión puede ser equivocada o incluso necia pero no daña la dignidad del artista como es el caso de la segunda.

Entrar, como hace Kylián, en la distinción entre la crítica “constructiva” o “destructiva” me parece un ejercicio metafísico. Por supuesto, insultar es una vileza que degrada y desprestigia al crítico que lo hace, pero cuando Kylián emprende la crítica del crítico, entra en la misma dinámica que denuncia: «están frustrados por tener que escribir sobre creaciones que ellos no pueden hacer».

Es cierto que la crítica insolvente es inadmisible cuando pretende ser profesional pues genera confusión y desconfianza, sin embargo, la crítica arbitraria o claramente canallesca ha generado y genera graves daños a los artistas y al público. Ambos desmanes pueden concurrir en el mismo crítico y en cualquiera de ellos se vulnera la deontología periodística profesional y la responsabilidad social de una labor que se supone, sobre todo, didáctica.

Pero si la vulneración de la deontología del crítico profesional es censurable o incluso denunciable, la actitud de algunos capos de la escena coreográfica internacional, ninguneando a los bailarines hasta su desaparición de los programas y publicidades, es no menos reprochable. Lo gloso por aquello de poner las cosas en su sitio.

Febrero de 2012.

El clavo ardiendo de la industria cultural en España sigue paralizado por el gobierno con la excusa de que el momento y la coyuntura no son propicios. Ni el calculado mutismo del Ministro Wert y el inexpresivo Secretario Lassalle, ni el indocumentado optimismo de la Consejera de Cultura de la Comunidad de Madrid Ana Isabel Mariño, pueden disimular el declive del modelo actual basado en la financiación intervencionista del estado.

Esta Asociación lleva reivindicando, desde hace años, una Ley de Mecenazgo que incentive la participación de la sociedad española en la actividad cultural. En consecuencia, consideramos necesario informar sobre las características sobresalientes de las leyes de mecenazgo en vigor en varios países europeos.

En Francia pueden desgravar impuestos personas físicas o empresas por donaciones a empresas y fundaciones sin ánimo de lucro de reconocido carácter cultural y artístico entre el 60% (el 90% de las donaciones) hasta el 90% para obras de interés público nacional.

En el Reino Unido pueden desgravar impuestos personas físicas o empresas por donaciones a empresas y fundaciones sin ánimo de lucro de reconocido carácter cultural y artístico hasta el 70% de la donación.

En Italia pueden desgravar impuestos personas físicas o empresas por donaciones a empresas y fundaciones sin ánimo de lucro de reconocido carácter cultural y artístico hasta el 100% de la donación.


      ENLACE A RECIENTES ARTÍCULOS DE OPINIÓN     

Mensaje del bailarín, coreógrafo y director de la Compañía Eastman Sidi Larbi Cherkaoui con motivo del día de la Danza 2012:

Celebrando la interminable coreografía de la vida

A través de los tiempos, transcurridos los siglos, lo que perdura es sobre todo el arte. El Arte parece ser la auténtica herencia humana –sea esta mediante edificios, libros, pintura o música. O movimiento o danza. En este sentido, pienso en la danza como en la lección de historia más vigente y actualizada que existe, al estar en relación constante con su pasado más reciente y sólo puede suceder en el presente.

La Danza también, de alguna forma, no reconoce fronteras del mismo modo en que lo hacen otras artes, incluso cuando ciertos estilos tratan de limitarse a sí mismos o de trabajar dentro de un marco. El movimiento de la vida, su coreografía y su necesidad de cambio constante entran en acción rápidamente permitiendo que ciertos estilos se mezclen entre sí. Todos engranan de forma natural y la danza se establece sólo en el espacio al que pertenece: el del presente siempre cambiante.

Entiendo que la danza es una de las formas de expresión más honestas que podemos apreciar: porque, cuando la gente baila, tanto si es en una representación de ballet como en una batalla de hip hop, en un espectáculo contemporáneo o en la discoteca, rara vez hay falsedad o máscara en ello. La gente se refleja entre si constantemente, pero, al bailar, lo que más reflejan es el momento de honestidad.

Al movernos como otras personas, al movernos con otras gentes y al verles moverse, es como mejor podemos sentir sus emociones, percibir sus pensamientos y conectarnos con su energía. Es, quizá entonces, cuando mejor y más claramente podemos conocerles y entenderles.

Me gusta pensar en el espectáculo de danza como en una celebración de la coexistencia, como una forma de dar y crear espacio y tiempo para cada uno. Tendemos a olvidarlo, pero la belleza subyacente del espectáculo en vivo reside, principalmente, en la convergencia de una masa de personas, sentadas una al lado de la otra, compartiendo el mismo momento. No hay nada de privado en ello, un espectáculo es una experiencia extremadamente social. Todos nosotros reunidos por este ritual, que es nuestro vínculo con el espectáculo, nuestro acoplamiento con el presente.

Y por ende, en este 2012, deseo a todo el mundo mucha danza. No para que olviden los problemas del 2011 sino, por el contrario, para afrontarlos de forma creativa, para bailar en torno a ellos, para encontrar la mejor manera relacionarnos entre nosotros y con todo el mundo, para comprometernos con la vida como parte de una coreografía interminable. Dancemos para lograr la dignidad, transmitirla, reflejarla y celebrarla.

Sidi Larbi Cherkaoui

Traducido del original en inglés por P.R. Barreno.


Las verdaderas “Vías de agua” del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música

P.R. Barreno. 24 de marzo de 2012.

Reclamaba, hace unos días, la urgente transparencia de las administraciones públicas y los garitos particulares como primer requisito para la urgente regeneración cívica que necesita nuestro país. Respondiendo al clamor de amplios sectores de nuestra sociedad y al cumplimiento, postergado sistemáticamente por nuestros gobernantes, del Convenio suscrito por España sobre el acceso a los documentos oficiales del Consejo de Europa, el Consejo de Ministros del pasado viernes aprobó el anteproyecto de Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno. Quiero dejar claro que, desde mi punto de vista, lo más importante de este tipo de leyes es evitar los abusos y delitos en la función pública y menos los años de trena que podrían caer, si le pillan, al malversador de turno. Por lo demás, la transparencia y el acceso a la información son derechos y herramientas de control y participación ciudadana. Convengamos, por evidente, que los escándalos de corrupción que nos abruman hoy, nacieron del persistente nepotismo, tráfico de influencias y abusos de poder de ayer.

La importancia de esta ley exige el seguimiento de los avatares legislativos y, sobre todo, su reglamento, no vaya a suceder que lo redacte un Romanones cualquiera. Mientras nos preparamos para la tarea, me parece que podríamos entrenarnos con la denuncia de los malos hábitos adquiridos que no cesan. Así, es sorprendente la velocidad de “respuesta” –en menos de 24 horas- del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (INAEM), al artículo firmado por Gonzalo Alonso en La Razón del 21 de marzo de 2012, denunciando «una vía de agua llamada horas extras por la que se escapa el presupuesto a borbotones»  Enlace al artículo.

Al día siguiente, ¿M.A.? responde o amplía en el mismo diario la ¿crítica? del día anterior con un curioso titular: “El Inaem «racionalizará» horas extra y plantillas”.  Enlace al artículo.
Es ciertamente curioso que M.A. se dedique a mezclar datos de ocupación de los teatros -mejor sería que dieran las cifras de localidades vendidas- con cifras totales de remuneración de las horas extraordinarias del personal de algunas unidades de producción del INAEM, rematando la faena con un revolutum sobre el despropósito montado por los administradores del Teatro Real, reclamando a sus empleados la devolución de lo pagado por horas extras.

Que los sisados contribuyentes tengamos que enterarnos, mediante filtraciones a medios de comunicación, de algunos datos sueltos sobre cómo se utiliza nuestro dinero, además de ser una grave anomalía democrática, supone la confirmación de que la opacidad de las administraciones del estado español es utilizada y utilizable, tanto para rotos como para descosidos.

Antes, mucho antes de la llegada de la depresión económica, el INAEM tendría que haber revisado sus objetivos y mejorar la eficiencia general, tanto la de sus unidades de producción como en reducir su burocracia. Ahora, ¡oh casualidad!, es un conocido crítico musical el encargado de poner el dedo en la diminuta llaga de las horas extraordinarias y los gastos de las giras, renglones que sumados significan el 0,6% del presupuesto total del INAEM. O sea que para el crítico Sr. Alonso, el 0,6% del presupuesto es la vía de agua que está hundiendo al Titanic INAEM.

A estas alturas y conociendo el genero, no me sorprenden las tácticas emborronadoras pero, me parece que alguien se está pasando de listo creyendo que todos los demás estamos en la inopia. ¿No sería mucho más relevante conocer la cuenta de explotación y la deuda acumulada del Instituto? Incluso, puestos a filtrar información a los medios, sería glorioso, incluso patriótico, que el WikiLeaks de la Plaza del Rey colgara en la red el desglose de ingresos y gastos del Instituto.

Hace la friolera de 11 años que el Tribunal de Cuentas no pisa las oficinas del INAEM. Por entonces el tribunal se limitó a fiscalizar las subvenciones del año 2001 y, aunque a pesar de que las irregularidades denunciadas por el tribunal cayeron en el saco roto de la impunidad de las vaquitas gordas  (Enlace al referido informe del tribunal de cuentas recomendando la lectura del Anexo 3) en estos momentos de vacas flacas y toma de decisiones duras, lo lógico y lo democrático sería una auditoria urgente, seguida de un estudio de evaluación y viabilidad que desemboque en un plan especifico y sustentable.

Las tácticas de embarullar y confundir a los ciudadanos mediante filtraciones y declaraciones en función de la coyuntura tienen hoy las patitas cortas. La genta está, estamos, ya muy cansados de tanta cuchufleta Sr. Recio.


NUESTRO LIBRO RECOMENDADO

“Una Ley de Artes Escénicas para España” en libro

“Una Ley de Artes Escénicas para España” es un estudio impulsado por la Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsícore, basado en la recopilación de datos, la indagación sobre indicadores de rendimiento y el examen de la realidad de las artes escénicas en España.

Nuestra propuesta incluye una estrategia regeneradora que aliente la participación social y el mecenazgo, sobre la base de la imprescindible acción estimuladora del estado, a través de órganos independientes y transparentes que garanticen la seguridad jurídica.

Enlace a Una Ley de Artes Escénicas