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ASOCIACIÓN CULTURAL AMIGOS DE LA DANZA TERPSÍCOREPara el estudio y la divulgación del Arte de danzar |
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Asociación Cultural Amigos de la Danza TerpsícorePara el estudio y la divulgación del Arte de danzar. Para lograr que la danza, como gran arte que es, obtenga en España el reconocimiento social que merece. Para fomentar y consolidar una gran afición de danza en nuestro país. ¡Con compañías prestigiosas de danza! Para que los artífices de la danza, los bailarines, sean los verdaderos protagonistas del arte que cultivan. Para impulsar la colaboración entre aficionados y los artífices de la danza. Si estas de acuerdo con estos objetivos, te invitamos a participar en nuestra asociación, entre muchos, seguramente será más fácil lograrlos. |
LA COMPAÑÍA DE DANZA QUE ESPAÑA MERECE
España es una nación que cuenta hoy con más de 45 millones de habitantes, un producto interior bruto que supera los mil millones de euros, un gasto medio por hogar en ocio y cultura equivalente a la media europea, con aportaciones significativas al arte universal de la danza y generaciones de geniales bailarines y coreógrafos de diversos estilos. Por estos evidentes motivos y otros no menos apreciables, merece y necesita una compañía de ballet conforme a su historia y a su realidad cultural y económica. De titularidad
pública para que sea el detonante de iniciativas
artísticas y empresariales que desarrollen a la danza como el
arte mayor que es y estimule, junto con otras artes escénicas,
una industria dinámica y creativa. |
LA INSTRUMENTALIZACIÓN DE LOS BAILARINESNo descubrimos la pólvora cuando decimos que la profesión de bailarín es vocacional aunque,
quizá es conveniente reiterarlo para, partiendo de esta premisa, repasar el estatus de estos profesionales en España, tanto desde el punto de vista del
reconocimiento laboral y social como del artístico.
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La broma más recurrente de esta nochevieja, sobre todo en los sms, ha sido desear un próspero año 2010 ante los augurios de un año de profunda depresión económica. No obstante, parece conveniente que, aprovechando la llegada del nuevo año, hiciramos un somero repaso de los tres pilares que fundamentan la danza profesional en España: Las ayudas directas del estado, las condiciones de mercado y la formación profesional.
Aunque los estudios realizados sobre la actividad de las Artes Escnicas en épocas de depresión económica en pases como EE.UU. o el Reino Unido señalan mejores resultados que el resto de la economía, las caractersticas peculiares de la actividad en España invitan a la prudencia con cualquier comparación.
La gran dependencia que del estado tiene el sector y las caractersticas estructurales de esa dependencia, ligada a tres o cuatro niveles administrativos que desde el INAEM hasta el ayuntamiento significan cuatro entes estancos con escasa permeabilidad y difcil coordinación suponen, en épocas de dificultades económicas, un serio obstáculo para el desarrollo de una actividad que, como la danza, exige una planificación precisa.
Si contemplamos las reformas y los objetivos del INAEM, una parte considerable va dirigida a la renovación de usos y costumbres de la casa, que sonrojan al más condescendiente, y la otra se dirige al aumento del control del gasto, sobretodo, respecto a las subvenciones. Ambos objetivos han sido presentados con el acompañamiento trompetero con que suele engalanar nuestra administración estatal cualquier noticia.
Así ha sido también en este caso. El titular, desde luego, es prometedor: "De la cultura de la subvención a la cultura de la viabilidad".
Estamos de acuerdo con el principio de que los fondos públicos no pueden servir para incrementar patrimonios privados. Que ocurra es, sin duda,
una dejación de las obligaciones del estado respecto a la custodia del patrimonio común y, debemos asumirlo, una prueba de la falta de nervio cívico de
nuestra sociedad. Para evitarlo, el INAEM pretende que las subvenciones a la producción cubran solamente el dficit de explotación, por lo que, en el caso de
que el subvencionado logre beneficios por su explotación, deber devolver al estado el total o la parte proporcional que corresponda de la subvención
obtenida.
Dejando de lado las dificultades burocrticas y legales que la puesta en marcha de este sistema encierra y aceptando que parte de principios más justos que la arbitrariedad actual, ya que la experiencia de los últimos quince años demuestra que las ayudas y subvenciones directas a fondo perdido, independientemente de los resultados que esas ayudas generen, lejos de estimular las iniciativas y actividad del sector las adormecen e instalan en la mediocridad del reparto agradecido al poder. Como ya describimos en nuestra propuesta por una ley de Artes Escnicas, apostamos por un sistema mixto: Ayudas para la creación de nuevas compañías e iniciativas ajustadas a un pliego de condiciones riguroso y condicionado a un plazo de entre 2 a 4 años, y ayudas a la producción reintegrables para las compañías consolidadas.
No se trata de inventar la pólvora sino de aplicar aquellos sistemas que han demostrado ser más justos y eficaces en muchos países. Parece surrealista, por no decir algo más grueso, que tras tantos años de monipodio e ineficacia, tengamos que insistir en la evidencia de que las ayudas reintegrables estimulan la actividad y viabilidad empresarial mientras que, tanto el sistema propuesto por el INAEM, como las subvenciones directas a fondo perdido incentivan la galbana y la irresponsabilidad.
Naturalmente que las condiciones para obtener subvenciones y ayudas del estado deben ajustarse a baremos de calidad (la calidad es objetivable digan lo que digan los relativistas interesados) viabilidad de los proyectos, garantías profesionales y el interés público. Y sobre estos principios, se deben hacer los pliegos de condiciones y constituir las comisiones de evaluación compuestas por personas de prestigio probado, que cumplan las normas de incompatibilidades y conflictos de interés que garanticen la máxima objetividad.
No se puede concluir este apartado sin mencionar sucintamente el problema que la diversidad de ventanillas y el correspondiente desbarajuste y fragmentación, en todos los órdenes, significa. Verificar los resultados que estos problemas engendran asusta al más optimista. Ejemplos contundentes hay para dar y tomar; el estado del Palau de les Arts de Valencia o la situación de la danza en Cataluña son solo pequeñas muestras de una situacin límite y, sin embargo, generalizada.
Esta insostenible situación que sobrepasa la coyuntura de crisis económica, debe ser enmendada mediante la instauración de mecanismos de coordinación y control, que estimulen la cooperación y desactiven el proteccionismo localista vigente.
Que el llamado sudoku de la financiacin autonómica se pretenda resolver mediante la concesión de parte de los impuestos centrales es, de hecho, una arlequinada de corto recorrido, cuando es evidente la disminución de la recaudación tributaria. Por lo tanto, digan lo que digan, en 2009 habrá menos dinero público disponible.
Un artículo no es el mejor medio para profundizar en las características sociológicas que motivan al público a acudir al teatro para contemplar un espectáculo en vivo pero, a pesar de ello, conviene recordar que los factores de calidad de la oferta, la persistencia y coherencia artística de los espectáculos, el cuidado del público y su estatus social, la promoción adecuada y consistente de las obras, el estímulo a la admiración por el Artista relevante y, en fin, el cuidado y atención al público en los teatros, mediante ofertas estimulantes a su asiduidad y apoyo, deberán ser los principios fundamentales que guiaran a los profesionales del sector.
Es obvio que estos principios, no se tienen en cuenta en la mayora de los teatros y espacios escénicos españoles. Si además de la falta de estrategias estimuladoras de la afición, se añaden, la desordenación entre las redes teatrales, la escasa atención de los programadores institucionales hacia la danza, los despropósitos burocráticos de los criterios de programación de muchas redes, la escasez de funciones de la mayora de los teatros y espacios escénicos de titularidad publica que, cuantitativamente significan el 80% de la capacidad instalada y, para rematar, la previsible reducción generalizada de los presupuestos culturales, nuestro mercado queda reducido a la mínima expresión.
Por otro lado, mientras que los cachés oficiales para espectáculos de danza se han ido reduciendo durante el pasado año y la reivindicación de implantar compañías residentes en los teatros públicos choca con intereses espurios, los cachés millonarios para algunos directores de orquestas y teatrales demuestra la desfachatez de algunos discursos solidarios.
Excepto la ecléctica oferta de los musicales y algunos huecos que dejan las compañías de ballet del este en los teatros privados que todava resisten en las grandes ciudades, queda como lúgubre fondo el síndrome de Warhol que provocan los realities de danza.
La catastrófica situación actual exige reformas estructurales profundas urgentes so pena de contemplar como la danza se va hundiendo aun mas.
FORMACIN PROFESIONAL
La formación integral y articulada de los bailarines (se entiende que con proyección profesional) que permita al alumno cumplir las etapas docentes en el mismo centro sigue siendo la asignatura pendiente en la formación de los bailarines españoles. Si ello es un grave inconveniente en los casos de las escuelas privadas, es inaceptable para los conservatorios oficiales, sobre todo para los grados elemental y medio.
Tras la ensima reforma educativa no parece probable que los responsables políticos de las dos administraciones (central y autonómica) entiendan algún da las particularidades de la formación profesional de los bailarines y coreógrafos. No es extraño cuando nos costa que los ministros y consejeros del ramo ni siquiera se molestan en contestar las cartas y sugerencias de sus consejeros. Tampoco sera una tarea colosal que, algún da de estos, se informaran sobre lo que hacen los pases serios al respecto.
Como mero repaso y sugerencia podemos indicar las características y objetivos
mínimos que los centros de formación de bailarines deben tener:
1. Un riguroso control de acceso de los estudiantes como condición previa para lograr el objetivo principal del centro; la formación de bailarines profesionales.
2. Profesores con probada experiencia como bailarines y docentes para las asignaturas prácticas.
3. Formación integrada profesional incluyendo el bachillerato artístico en el mismo centro.
4. Vinculación contractual entre los centros formativos y compañías profesionales de danza en sus diversos niveles y estilos.
5. Especialización de los centros superiores orientados en el reciclage profesional de los bailarines hacia las profesiones derivadas como coreografía, docencia, dirección, etctera.
Otro aspecto nada balad es el distanciamiento que debe haber entre la formación profesional y la formación general. Es obvio que la danza debe ser, como hoy es la música, una asignatura iniciadora de la cultura dentro del bachillerato, asignatura que debera ser impartida por profesionales.
Desconocemos los trabajos de los Consejos de Danza formados recientemente, pero esperamos con interés sus trabajos y propuestas para difundirlas y estudiarlas debidamente.
ACADT 2 de enero de 2009.
Si podemos celebrar el da de la danza
Redactado para el día de la danza 2008
Las motivos por los que el maestro ruso Piotr Gussev sugirió en 1982, al Comité
Internacional de la Danza del Instituto Internacional de Teatro (ITI-UNESCO),
instituir el día Internacional de la danza el día del nacimiento de Jean Jacques
Noverre fue, principalmente, para trasmitir el mensaje universal y reflexivo del
impulsor del ballet de acción, es decir, "sustituir los
espectáculos de mera pantomima en acción dotando a la danza de un motor
dramático".
Desde entonces, cada cual celebra este da como mejor le parece aunque, debe de
tener alguna explicación la gran diferencia que hay entre; la oficialización de
los mensajes y ceremonias en algunos pases y la indiferencia de otros,
sobretodo si se observa que no hay una relación directa entre las ceremonias
oficiales u oficiosas y el florecimiento real de la danza.
Aprovechar un día, para celebrar y reflexionar acerca de la danza puede ser
tanto lúdico como práctico. Para lo primero, lo mejor es bailar o acudir a buen
espectáculo de danza. Para reflexionar, la receta preventiva de los grandes
pensadores es fomentar la actitud critica ante lo establecido. Es así como
probablemente mejor enlacemos con la propuesta de Piotr Gussev pues, es difícil
encontrar en la historia de la danza, una mente con mayor capacidad critica y,
al mismo tiempo, innovadora como la de Jean Jacques Noverre.
Los bienintencionados y lineales mensajes oficiales tienen poco peso a la hora
de plantearse las diversas dificultades que la danza como arte, profesión y
parte fundamental de la cultura española, padece en nuestro país. No estamos
hablando de abstracciones colectivas, se trata de personas de carne y hueso que
identificamos como artistas, maestros, productores, investigadores y público
aficionado que, como ciudadanos, encuentran dificultades mayores a las de otros
conciudadanos con otras profesiones o inquietudes, para ejercer su profesión o
desarrollar su creatividad y su cultura.
Y estas dificultades, cuando no son consecuencia de unas condiciones generales
desfavorables, sino que afectan a unos ciudadanos mas que a otros, en Román
paladino se llama discriminación. En la medida en que el estado no es capaz de
subsanar esta situación ni parece que, en estos momentos, sea una de sus
prioridades, los ciudadanos concernidos por el problema tienen la obligación
ética ciudadana de buscar y proponer soluciones.
El debate sobre como mejorar la situación de nuestra danza, sobre todo para los
estilos menos apoyados institucionalmente como la danza tradicional española y
la clásica, se divide entre aquellos, entre los que se encuentran los miembros
de nuestra Asociación, que consideran indispensables unos cambios estructurales
a nivel nacional y los que creen, como el actual Ministro de Cultura, el
director del INAEM y algunos profesionales, que algunos cambios en las formas
son suficientes.
Decir que el tiempo dar la razón a quien la tenga, además de perogrullada es
una cínica desvergüenza. El tiempo, en este como en tantos casos, corre en
contra de los individuos cuya situación profesional, en estos momentos, es
difícil y sin perspectiva de mejora. Pese a estas dificultades, es evidente que
la disyuntiva, con ser complicada, invita mas a la acción concertada para
cambiar las cosas que al ensimismamiento o al salvase quien pueda. El optimista
eslogan del norteamericano Barack Obama Yes we can puede
constituir un buen resumen del viejo refrán castellano; El que la sigue la
consigue o nuestro SI PODEMOS!.
ACADT
ACADT
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La Asociación Cultural Amigos de la Danza Tepsícore está inscrita en el RGA, grupo 1, sección 1, Número Nacional: 586287