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 ASOCIACIÓN CULTURAL AMIGOS DE LA DANZA TERPSÍCORE

Para el estudio y la divulgación del Arte de danzar


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La callada por respuesta del Ayuntamiento de Madrid

Pablo R. Barreno. 16 de diciembre de 2015.

Con paciencia franciscana, con perdón, estamos esperando el acuse de recibo y la respuesta de la ilustre concejala de cultura del Ayuntamiento de Madrid; Ilma. Sra. Doña Celia Mayer Duque, a nuestra carta abierta Registrada en la Oficina Central con el Nº de anotación: 2015/0813185. La callada por respuesta, además de mostrar un desdén digno de la rancia casta partidocrática, no cumple con el segundo punto del programa electorero de Ahora Madrid que prometió un gobierno democrático, transparente y eficaz.

El desdén se ha ratificado en los presupuestos presentados por Ahora Madrid para el 2016, donde no se contempla ni una sola medida a favor de la danza ni para la recuperación del Teatro de Madrid ni para los otros en proceso de ruina. No nos sorprende, ni siquiera la movilización del pasado 13 de diciembre en las principales estaciones de metro del centro de Madrid por parte de los trabajadores de la red de escuelas Municipales de Música y Danza de Madrid, ha merecido respuesta de su Ilustrísima.

Aunque pensándolo bien, más que desdén, la actitud de la concejala de cultura del Ayuntamiento de Madrid hacia las artes escénicas, ofrece síntomas preocupantes como dificultades en la comunicación e inflexibilidad ante los argumentos de quienes considera que no pertenecen a su tribu.

La vieja política en cuerpos jóvenes es mucho más patética.

Posdata: El Concejal Guillermo Zapata ha twitteado: "Vamos a reabrir el Teatro Madrid y lo vamos a hacer con la participación de los vecinos/as" Qué: Obras de rehabilitación y reparación de las antiguas oficinas del Teatro Madrid. Cuánto: 450.000 euros se aportarán desde el Área de Cultura y Deportes y otros 18.000 desde el distrito de Fuencarral-El Pardo". Si no fuera una broma, puesto que fama de bromista no le falta, podríamos preguntarle al Sr. Zapata si no se habrá equivocado y la cantidad real es de 4.450.000 ? + 1.800.000 ?. Si no es una broma rogamos a Celia Mayer Duque y a Guillermo Zapata que entren en el ruinoso teatro y comprueben cual es su verdadero estado, a no ser que lo quieran utilizar como campus okupa.

Presentación en Madrid de:

Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda

En la Sala Manuel de Falla del Palacio Longoria de la SGAE

El próximo martes 15 de diciembre tendrá lugar en la Sala Manuel de Falla del Palacio Longoria, sede de la SGAE en Madrid, la presentación del libro "Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda" de Rosario Rodríguez Lloréns. El acto comenzará a las 11'30 h. y acompañarán a la autora: Cristina Marinero, periodista especializada en danza de El Mundo y Metrópoli e investigadora de danza española, como presentadora del libro, y Rafael Arnal, editor de L'Eixam Edicions. Se espera, igualmente, la presencia de un destacado representante de la Fundación SGAE. A lo largo de la presentación, se reproducirá una grabación antigua en la que disfrutaremos escuchando al maestro Miralles interpretar un solo de castañuelas, en una composición de Jose Sentís.

Rosario Rodríguez Lloréns nos deleita e instruye presentándonos el relato de la vida del bailarín, maestro y coreógrafo valenciano Francisco Miralles Arnau, nacido en el año 1871 en Valencia y fallecido en París en el año 1932. Pese a que sus inicios en la danza se inscribieron en el contexto de los bailes tradicionales valencianos, su enorme talento e interés le llevaron pronto a estudiar con los mejores profesores de la época hasta adquirir una sólida y amplia formación tanto en danza clásica como en danza española. Tras unos años bailando en Andalucía y una breve temporada en Barcelona, fue descubierto por unos agentes franceses a través de los cuales dio el salto a Europa.

La singular figura del bailarín se presenta ante nosotros como una evocación. Regresa del pasado y nos invita a conocerle. ¿Quién es este artista que nos saluda con una reverencia académica plena de elegancia y distinción? ¿Qué querrá contarnos? ¿Será interesante su relato? Vaya por delante una promesa: su memoria -su leyenda- merecía ser rescatada.

AMPLIAR INFORMACIÓN SOBRE ESTE LIBRO

¡ES TIEMPO DE HACER, NO DE DEJAR HACER!

Informes y relatos de danza, ballet, arte y cultura

Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsícore

Para el estudio y la divulgación del Arte de danzar.

Para lograr que la danza, como gran arte que es, obtenga en España el reconocimiento social que merece.

Para fomentar y consolidar una gran afición de danza en nuestro país. ¡Con compañías prestigiosas de danza!

Para que los artífices de la danza, los bailarines, sean los verdaderos protagonistas del arte que cultivan.

Para impulsar la colaboración entre aficionados y los artífices de la danza.

Si estas de acuerdo con estos objetivos, te invitamos a participar en nuestra asociación, entre muchos, seguramente será más fácil lograrlos.





GACETILLA DE BALLET - ALGO MÁS QUE NOTICIAS

Crónica sobre el Estatuto del Artista de la Unión de Actores y Actrices

25 de noviembre de 2015.

La Unión de Actores y Actrices (UAA) convocó el pasado 23 de noviembre de 2015, en el Teatro María Guerrero de Madrid, a los responsables de cultura de los principales partidos políticos que se presentan a las próximas elecciones generales, con objeto debatir y conocer la posición de cada partido sobre el Estatuto del Artista propuesto por el sindicato.

Como era de esperar, todos los representantes; Javier Maroto (Partido Popular), Ibán García (PSOE), Marga Ferré (Izquierda Unida), Julio Lleonart (UPYD), Toni Cantó (Ciudadanos) y Pablo Iglesias Simón (Podemos), se mostraron de acuerdo con los principales objetivos del Estatuto, comprometiéndose a llevarlo en sus respectivos programas electorales, eso sí, con sus respectivos matices.

Presentaron el Estatuto del Artista el Director del Centro Dramático Nacional; Ernesto Caballero, el Secretario General de la Unión de Actores y Actrices; Iñaki Guevara, la actriz y directora de escena; Magüi Mira y la coreógrafa; Mónica Runde.

Como pueden apreciar entrando en la web de la UAA, el Estatuto del Artista reivindica un modelo de seguridad social y de desempleo similar al aplicado en Francia y otros países conocido como: "Allocations chômage des intermittents du spectacle", es decir, retribuciones para desempleados intermitentes del espectáculo consistente en: «todo artista que haya realizado 507 horas de trabajo (unos 60 días) en el último año, tenga derecho a recibir una prestación por desempleo inmediatamente. De esta manera, los artistas podrán mantener unos ingresos estables y una cotización estable a la Seguridad Social. Además, reflejamos las dificultades del sector exigiendo un subsidio de intermitencia para los artistas que no logren puntualmente esas horas o para quienes han perdido ya la prestación. Y, finalmente, para los casos más extremos, una renta mínima».

Sobre la base de la actividad fragmentada de los artistas de las artes escénicas, la UAA: «propone el cambio en los periodos fiscales y que las rentas de un año se distribuyan en los 3 siguientes progresivamente. De esta manera, el ingreso del artista se distribuye como lo hace su renta, y las cantidades se moderan en caso de que un buen año venga sucedido por años más flojos».

El tercer punto reivindicativo de la UAA concierne al problema de la representatividad sindical del sector en el contexto de la intermitencia del trabajo, que complica la elección de representantes sindicales. La propuesta de la UA es cambiar las elecciones sindicales en el sector «para que se realicen a nivel autonómico y que en las mismas pudieran votar y ser votados aquellos artistas que demuestren un mínimo de días trabajados (20 días en el último año o 90 días en los últimos 4 años)».

Estando de acuerdo con los dos primeros puntos de la propuesta de la UAA, nos sorprende un tanto que, en vez de tratar de ampliar su base social, mediante la integración en una sola organización a la mayoría de los artistas de las artes escénicas, como hicieron hace decenios las organizaciones europeas y norteamericanas que merecen el nombre de sindicatos, prefieran un cambio legislativo que, en el caso de aprobarse, producirá mayor división que la existente. Evidentemente, la dirección de la UAA prefiere ser cabeza de ratón que cola de león aunque, como se descuiden, pueden llegar a ser aún menos de lo que ahora son.


Carta abierta de la Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsícore a:

Celia Mayer Duque, Concejala Delegada del Área de Gobierno de Cultura y Deportes de la Villa de Madrid

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La impostura tiene las patas cortas. Lo que todos los profesionales del ballet saben desde el principio, empieza a ser vox populi. Sarah Lane, la bailarina que baila en la nefasta película "Cisne Negro", asegura que los que defienden a Natalie Portman "están mintiendo". Enlazar al vídeo con las declaraciones de Sarah Lane y donde se explica como cambiaron la cara de Lane por la de Portman


"DEBATE SOBRE LA GESTIÓN CULTURAL PÚBLICA EN VARIOS PAÍSES"Por una ley de Artes Escénicas del siglo XXI para España y estudios sobre el sistema británico y francés. Ampliar información pulsado AQUÍ.


Bloomsbury Ballerina Lydia Lopokova

Judith Mackrell, Editorial Weidenfeld & Nicolson, 2008 476 páginas, £25

Comentario del libro por: George Dorris – Traducido al español por S. Diez

Lydia Lopokova no era, bajo ningún concepto, una belleza pero, en el escenario o fuera de el, era claramente irresistible. Revisando su interpretación como actriz, de 1933, en "Twelfth Night", Virginia Wolf escribió: “tiene, por naturaleza, esa rara cualidad que no se puede conseguir con el deseo ni abolir por la fuerza de voluntad; el genio de la personalidad”. Es esa cualidad personal la que confiere a la biografía de Judith Mackrell una lectura tan apasionada, a medida que la sigue desde San Petersburgo y el Teatro Mariinsky, a través de sus encuentros con Diaghilev quién la convirtió en estrella) y su carrera en los escenarios de Nueva York y Londres hasta su inexplicable matrimonio con John Maynard Keynes y su larga y complicada relación con el Grupo Bloomsbury.

Lydia Lopokova

Aunque el nombre de Lopokova está intrínsicamente ligado a los Ballets Rusos de Diaghilev, su conexión con el “Big Serge” (como le llamaba afectivamente) fue a trompicones ya que ella era una “trota mundos”, yendo y viniendo, caprichosamente, entre 1910 y 1927 y creando solo unos pocos roles, entre los que se debe destacar al acróbata de Parade, Mariuccia en The Good Humoured Ladies, Pimpinella en Pulcinella y el Ada Lila de la Bella Durmiente. Pero antes de retirarse como bailarina fue a crear, para la Camargo Society, the Milkmaid y Debutante en “Façade” y La Reina del Puerto en “Río Grande”. Solo estos roles serian suficientes para garantizarle un puesto en la historia de la danza.

Sin embargo su historia va mucho más allá de sus éxitos y decepciones teatrales. A través de su matrimonio con Keynes sin lugar a dudas el economista mas importante del siglo XX,  se convirtió en un miembro, de facto, del Grupo Bloomsbury quien percibió a esta exótica e impulsiva criatura con una mezcla de desconfianza, admiración y afecto. Ella impulsó los intereses de su esposo hacia las artes, que se plasmó en la fundación, primero, de la Camargo Society y el Cambridge Arts Theatre y luego, durante la guerra, del Council for the Encouragement of the Arts (o CEMA) y, en 1946, del Arts Council of Great Britain y la reapertura del Covent Garden, al que el Ballet del Sadler’s Wells triunfalmente inauguró con “La Bella Durmiente”.

Si todo esto no fuese suficiente, fue también la invaluable asistenta de su achacoso esposo en las negociaciones entre Inglaterra y los EE.UU durante la guerra, lo que llevó en 1941 al establecimiento del programa Lend-Lease y, después de la guerra, a la creación del Fondo Monetario Internacional.

Esto es mucho para una niña nacida dentro de una modesta familia de San Petersburgo, donde su padre era un portero en el Teatro Alexandrinsly. Sin embargo, cuatro de sus cinco hijos supervivientes entraron en la Escuela Imperial de Ballet y dejaron su marca en la danza, notablemente Feodor, el hijo mayor y futuro coreógrafo y Lidia, la hija pequeña. Un año después de su graduación en la escuela, en 1910, fue invitada para unirse a la compañía de Diaghilev en su segunda temporada pero fue pronto arrancada del cuerpo de baile para reemplazar a Karsavina en Paris en el Preludio de “Les Sylphides”, Columbine en “Carnaval”la variación del Pájaro Azul”. Sin embargo, en vez de volver al Mariinsky sucumbió a las ofertas americanas donde permaneció con su hermano Evgenia.  Mientras que los demás pronto se volvieron, Lydia se quedó durante cinco años, bailando en espectáculos de Broadway, en vaudevilles y en ballets itinerantes hasta que los Ballets Rusos llegaron en 1916 y se volvió a unir a ellos en una gira de dos temporadas. Volvió con ellos a Europa en 1917 y permaneció durante unos años hasta que, de repente, durante la temporada en Londres volvió a abandonarles y, aparte de un corto retorno a Nueva York en 1920 y algunas visitas ocasionales a Paris para bailar los Baumont-Massine Soirêes de Paris (donde creó la Street Dancer del “Beau Danube” en 1927 con Su relación con Keynes (se casaron en 1925, después de vivir juntos durante tres años) fue una total sorpresa para sus amigos ya que, anteriormente, el gran economista había tenido  relaciones esporádicas con hombres, incluyendo un affaire con el pintor Duncan Grant. Cuando se conocieron, Lopokova todavía estaba casada con Randolfo Barrochi, el ocasional manager de Diaghilev, además de un affaire con Stravinsky y, quizás, algunos otros. Pero después de la incertidumbre inicial por parte de los dos resultó ser un matrimonio remarcablemente afectuoso y estable, quizás debido a su gran disparidad de caracteres. Después del ataque al corazón que sufrió Kaynes en 1937, ella se dedicó, incansablemente, a su cuidado, incluso cuando él trató de continuar con sus lecciones y escritos y después, en 1940, fue llamado por Churchill para ocupar un puesto en el Tesoro, convirtiéndose en el principal negociador de muchos proyectos con Washington hasta su súbita muerte en 1946.

Aunque antes de la guerra ella había realizado varias apariciones como actriz y locutora de la BBC, los siguientes treinta y cinco años de viudedad mostraron una gradual retirada de Londres a la casa de campo en Devon que tanto ella como Kaynes habían amado convirtiéndose, gradualmente, en una reliquia de tiempos pasados, reuniéndose con pocas personas hasta morir, tranquilamente, en una residencia en 1981 a la edad de 89 años.

Además de la colección de cartas que intercambiaron ella y Keynes entre 1922 y su matrimonio en 1925, Lydia and Maynard, publicadas en 1989, existen en estos momentos dos libros centrados en ella, este del que estamos hablando y Lydia Lopokova, publicado en 1983 por Milo Kaynes, el sobrino de su esposo quien claramente la adoraba desde el momento en que, a la edad de 6 años preguntó por que llevaba el pelo en un moño y su tío le contestó que para que él se lo pudiera deshacer. Ese libro, que ofrece ensayos de dieciséis personas comentando diferentes aspectos de su vida, junto con una selección de sus escritos y artículos de Virginia Wolf y Cyril Beaumont, es particularmente valioso por la valía personal de personas que la conocieron bien.

En contraste, Mackrell presenta una biografía directa, basada en el material que presenta el libro de Milo Kaynes y en su propia y extensa investigación. No solo es casi el doble sino que se adentra en detalles mas íntimos, especialmente en la relación – tanto sexual como emocional de Lopokova y su esposo, basado en sus muchas cartas conservadas, ahora, en el King’s Collage de Cambridge. También especula con las otras relaciones de Lopokova y rellena muchos detalles de esta fascinante vida. También hay muchas fotos aunque impresas resultan bastante oscuras.

El estilo de MacKrell es relajado, lo que resulta en una fácil lectura al tiempo que proporciona un completo retrato de esta remarcable mujer, quien podía ser muy simple en varias facetas, lo que resultaba en que los amigos de Keynes la adoraran o se sintieran intranquilos en su presencia (como les pasaba a Virginia Wolf y a Vanesa Bell y muy compleja en otras facetas como solo una artista puede serlo. Quizás para el lector normal este acercamiento puede resultar demasiado relajado a veces cuando, por poner un ejemplo, se refiere a “Gilly Chappell” como si fuera un nombre doméstico que no necesitara ninguna introducción.

Pero estos lapsos son pocos. Inevitablemente en una historia que cubre un territorio tan vasto también yo tengo algunas objeciones sobre este o aquel detalle. Por ejemplo, la primera esposa de Stravinsky Catherine(aquí siempre se la menciona por su diminutivo) murió en 1939, no en 1946, y él se casó con Vera Sudekina en 1940 y es Frederic (not Frederick) Franklin. Pero lo que es más importante es que Mackrell sabe de danza y tiene un buen ojo para contar los detalles y las citas iluminando, incluso, bien conocidos aspectos de los mundos del teatro e intelectuales a los que perteneció Lopkova. Desde la niña de siete años, a quien su padre llevó a ver su primer ballet desde la galería del Mariinsky hasta la excéntrica pero todavía encantadora Lady Keynes, viuda del gran economista,  la historia de Lopokova se lee como un romance de Barbara Cartland. Lo extraordinario es que es verdadera historia.


La Asociación Cultural Amigos de la Danza Tepsícore está inscrita en el RGA, grupo 1, sección 1, Número Nacional: 586287