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PÁGINA DE OPINIÓN, INFORMACIÓN Y ESTUDIO SOBRE EL ARTE DE LA DANZA

DESCARGA EL ESTATUTO DEL BAILARÍN EN PDF

NOTICIAS

El INAEM firma un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid y ADIF para edificar una sede estable para las dos compañías nacionales de danza en el distrito de Arganzuela

Se trata de una declaración de intenciones. Tras la firma del protocolo, nace una comisión mixta, de las tres entidades implicadas, encargada de velar por su cumplimiento. Estaremos al tanto.

Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsícore

Para el estudio y la divulgación del Arte de danzar.

Para lograr que la danza, como gran arte que es, obtenga en España el reconocimiento social que merece.

Para fomentar y consolidar una gran afición de danza en nuestro país. ¡Con compañías prestigiosas de danza!

Para que los artífices de la danza, los bailarines, sean los verdaderos protagonistas del arte que cultivan.

Para impulsar la colaboración entre aficionados y los artífices de la danza.

Si estas de acuerdo con estos objetivos, te invitamos a participar en nuestra asociación, entre muchos, seguramente será más fácil lograrlos.

ENLAZAR A OTRAS RESEÑAS

¡POR UNA COMISIÓN INTERMINISTERIAL DE ARTES ESCÉNICAS!

Descarga suelos de Danza en pdf

Suelos de danza y riesgos laborales

Cómo preparar las zapatillas de punta

Horma ensanchadora para zapatillas de punta

CAMBIO EN LA DIRECCIÓN DEL INAEM

Julio de 2018.

El ministro de Cultura José Guirao ha nombrado directora del Instituto Nacional de Artes Escénicas y Musicales (INAEM) a Amaya de Miguel. De Miguel dirigió el Centro Dramático Nacional (CDN) por un año, por indicación de ex ministra de Cultura, Carmen Alborch, quien estuvo presente el día de toma de posesión de Guirao con quien mantiene una vieja amistad. Asimismo, Alborch nombró al padre de Pedro Sánchez gerente del INAEM. Por otro lado, es bien conocida la amistad entre de Miguel y Sánchez desde que este vivió en el apartamento de Nueva York de la ahora directora del INAEM, durante su estancia en dicha ciudad a finales de los noventa.

Desde esta página deseamos a Amaya de Miguel éxito en su función.

LA LARGA ESPERA DEL ESTATUTO DEL BAILARÍN

Septiembre de 2018.

Desde su comienzo la ACADT ha respaldado la mejora de las condiciones laborales de los bailarines y artífices de la danza en general, además de promover un mayor reconocimiento social de su profesión. En consecuencia, iniciamos una serie de propuestas tales como: EL ESTATUTO DEL BAILARÍN. Asimismo, apoyamos a todas las iniciativas que apuntaban a dichos objetivos, aunque no coincidiéramos con algunos aspectos de ellas, como sucedió con la impulsada por el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) concretada en la jornada sobre el Estatuto del Bailarín celebrada el 29 de junio de 2017. Coherentes con estos principios, apoyamos la constitución de la Subcomisión para la elaboración de un Estatuto del Artista, dentro de la Comisión de Cultura de las Cortes Generales el 2 de febrero de 2017, confiando en la palabra de sus impulsores, cuando nos aseguraron que los anhelos de los artífices de la danza serían incluidos en el futuro estatuto. Tras casi dos años,la Subcomisión para la elaboración de un Estatuto del Artista presentó un informe que fue aprobado por unanimidad del Congreso en septiembre de 2018. Su contenido se encuentra en: INFORME DE LA SUBCOMISIÓN PARA LA ELABORACIÓN DE UN ESTATUTO DEL ARTISTA

Si bien las recomendaciones de la Subcomisión tocante a la protección laboral, la seguridad social y el problema de los llamados «falsos autónomos» son positivas en general, resulta curioso o quizá mejor sería decir indicativo, el notable énfasis con que el documento aborda la compatibilidad de la percepción de prestaciones públicas con ingresos por derechos de propiedad intelectual. Por otro lado, nos parecen retóricas, por inconcretas, las recomendaciones sobre las transiciones profesionales y sobre la salud laboral. No deja de ser llamativo que la reivindicación estrella de algunos sindicatos, asociaciones y uniones, consistente en adoptar un sistema parecido al francés para una prestación por desempleo específica para los artistas y técnicos que trabajan intermitentemente para compañías de artes escénicas, cine y audiovisuales, haya desaparecido y nadie sepa cómo ha sido. Además, podrán comprobar que dicho informe de estatuto no recoge la mayoría de las reivindicaciones y recomendaciones de los artífices de la danza. En cualquier caso, lo eficaz y lo lógico hubiera sido aprobar una ley concreta, pero al tratarse de ámbitos que conciernen a una hacienda pública endeudada, en el mejor de los casos se colocarán parches legales. Tiempo al tiempo.

Con ánimo constructivo a toda prueba, nuestra Asociación se puso en contacto con todos los miembros de la Subcomisión, para ponernos a su disposición. Con unos cuantos intercambiamos emailes aportando varios estudios sobre riegos laborales específicos de los bailarines, nuestra propuesta de estatuto, etcétera. Si bien recibimos algunas respuestas agradeciendo nuestra aportación, al comprobar que han sido ignoradas olímpicamente, hoy nos alegramos que no nos mencionen en el informe. Pero dejando a un lado las consideraciones menores sobre los desires, juzgamos que los magros resultados logrados es desalentador y nos deja el mal sabor de boca de un fracaso, otro más, respecto de la mejora del ejercicio profesional de los bailarines y artífices de la danza en España.

MIEMBROS DE LA SUBCOMISIÓN PARA LA ELABORACIÓN DE UN ESTATUTO DEL ARTISTA

Presidenta de la Comisión de Cultura: Marta María Rivera de la Cruz.

Agirretxea Urresti, Joseba Andoni
Álvarez Palleiro, Félix
Baldoví Roda, Joan
Díaz Gómez, Guillermo
Eritja Ciuró, Francesc Xavier
Fernández Bello, Miguel Anxo Elías
García-Pelayo Jurado, María José
Lorenzo Torres, Miguel
Maura Zorita, Eduardo Javier
Miquel i Valentí, Sergi
Pastor Muñoz, Rosana
Pons Sampietro, Pere Joan
Rojo Noguera, Pilar
Rominguera Salazar, María del Mar
Torres Mora, José Andrés

Los comparecientes que representaron a la danza

Manuel Berruezo Chaves; Vicepresidente de la Federación estatal de compañías y empresas de danza (FECED) y César Casares Parra. Miembro de ConArte y de Danza-T.

There's No Business Like Show Business

O ¡la ocasión la pintan calva para mejorar!

Ir a la petición para una Comisión Interministerial de Artes Escénicas

P. R. Barreno. Madrid, 10 de octubre de 2016.

Nota: Si bien este mensaje se escribió durante el gobierno durante la breve XI legislatura del gobierno del Partido Popular, su contenido no cambia un ápice con la llegada del gobierno del PSOE en junio de 2018, encabezado por Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

¡POR UNA COMISIÓN INTERMINISTERIAL DE ARTES ESCÉNICAS!

A estas alturas de la vida, pocas cosas me parecen casuales cuando conciernen a los medios de comunicación. Es la sensación que me produce la inusitada avalancha de noticias sobre las condiciones de los profesionales dedicados a un sector, cuya atención mediática apenas toca la sección de espectáculos con algunas anécdotas livianas, mayoritariamente colaterales, y escasas críticas. Pero aunque no comparto la sentencia que asegura que lo perfecto es enemigo de lo bueno, espero que la ocasión la pinten calva y las noticias y reseñas recientemente publicadas sean útiles para mejorar el catatónico estado de las artes escénicas en España.

El alud de noticias sobre la situación actual parece que lo ha desencadenado el estudio publicado por la Fundación AISGE el 29 de septiembre pasado titulado: “Estudio y Diagnóstico sobre la situación sociolaboral de actores y bailarines en España” del que se hizo eco el artículo publicado en El País el pasado 26 de septiembre firmado por Gregorio Belinchón con el título: «La mitad de los actores con empleo cobra menos de 3.000 euros al año» seguido de los subtítulos: «Un 48% de los intérpretes no encuentra trabajo en el sector» y «Solo el 8% vive de su profesión» que resume, por un lado el realizado por la Fundación AISGE y por otro “El Estatuto del Artista” propuesto por La Unión de Actores.

Por otro lado, en El Cultural de esta semana, Elna Matamoros firma un artículo con título inequívoco: “La danza española triunfa... fuera” donde recoge varios testimonios de bailarines españoles que han logrado el reconocimiento profesional gracias a la emigración.

Otros medios importantes han publicado reseñas sobre el lamentable estado de la situación, sin embargo, el que más me ha llamado la atención es el publicado el pasado domingo 9 de octubre por el diario ABC, con el título: “El mundo de la cultura clama por un ministerio propio” que en el formato de papel ocupa cuatro páginas completas donde, para apoyar la rotundidad del título, cuarenta personalidades de la cultura dan su opinión al respecto. Como esperable, de las cuarenta personas encuestadas, solo el director del Museo del Prado; Miguel Zugaza y el Director General en Fundación del Gran Teatro del Liceu; Roger Guasch Soler, relativizan la imperiosa necesidad del ministerio, mientras que Jesús Cimarro señala la ineficiencia experimentada con la unión de Cultura y Educación en un mismo ministerio. La nota equidistante impuesta por la corrección política en Cataluña, la expone el Director del Mercat de les Flors; Francesc Casadesús con la siguiente cavilación: «La cultura tiene que ser invitada a la mesa de los grandes debates y las decisiones públicas que nos afectan porque nos ayuda a desarrollar el pensamiento crítico». D. Francesc podría haber concluido con: manzanas traigo y probablemente le habríamos entendido mejor.

Permítanme recordarles que esta Asociación invitó en noviembre de 2011, es decir, cuando la crisis estaba cayendo a plomo sobre los españoles, al sector y a las administraciones del estado a estudiar y debatir sobre los graves problemas de las AAEE y de sus artífices cuando, sin medios económicos pero con buena voluntad, realizó un estudio comparativo con una propuesta de Ley para las Artes Escénicas. Algo ha llovido desde entonces y a pesar del desdén o la frialdad de la acogida por parte del sector y las administraciones públicas por entonces, mucho ha sido nuestro regocijo cuando, poco a poco, hemos ido comprobando la asunción de una parte considerable de nuestras propuestas por parte del sector e incluso de algunos partidos políticos. Sin embargo, ante el galimatías estructural público de consecuencias letales por la total dependencia del frágil tejido empresarial privado minifundista y descapitalizado, tanto en contratación como en incentivación, parece sensato que; además de avanzar en la consecución de las propuestas consensuadas como una la ley de artes escénicas transparente y eficaz, aprovechar el previsible gobierno minoritario necesitado de consensos, para promover la fundación de una Comisión Interministerial de Artes Escénicas, como órgano de coordinación para la investigación y estudios interdisciplinares técnicos, con la misión de armonizar e integrar la labor del estado español dentro de un Plan Nacional de Desarrollo de las Artes Escénicas, ajustado a los parámetros desarrollados por la UE para las Industrias Creativas.

Para aquellos que tuerzan el gesto por considerar que de llevarse a cabo la propuesta anterior, solo embrollarían o incluso retardarían las urgentes medidas ya consensuadas con los partidos políticos –admitiendo que entre el dicho y el hecho no hubiera un milímetro de distancia- alego que sin una desburocratización radical y una centralización de los recursos disponibles poco se avanzará. Para que se me entienda mejor lo que quiero decir, acudo a un cálculo elemental que demuestra que el principal problema no es la cantidad del erario dedicado a la cultura. Si ese fuera el quid de la cuestión, hoy estaríamos mejor que Alemania que con sus 82 millones de habitantes destinó el pasado ejercicio un total de 9.500 millones de euros a la cultura, mientras que España con 45 millones dedicó 5.700 millones de euros. Es decir, 116 euros por habitante dedicados por Alemania con una renta per cápita de: 37.100 euros, mientras que España dedicó 136 euros por habitante con una renta per cápita de: 23.200 euros.

TAREAS URGENTES DE UNA COMISIÓN INTERMINISTERIAL DE ARTES ESCÉNICAS

Una vez formado el nuevo gobierno central de España el pasado 3 de marzo, tras diez meses de interinidad, deberíamos informar a quienes corresponda y les importe sacar del atolladero actual a las artes escénicas, acerca de los urgentes trabajos que una Comisión Interministerial para las artes escénicas debería abordar. Obviamente, es una sugerencia al tiempo que un por si acaso al probable despiste o indecencia que pretendiera o pretendiese que todo está bien y, por tanto; a cuento de qué viene pedir semejante Comisión con lo agustito que estamos dejando todo como está.

Sin meterme en camisa de once varas, parece imprescindible que la futura Comisión Interministerial de Artes Escénicas esté presidida por la Vicepresidenta del Gobierno, vicepresidida por el el Ministro de Educación –ya que no hay ministerio de cultura- coordinada por el Secretario/a de Estado de Cultura y la correspondiente participación del INAEM. Además, incluiría un Consejo Asesor representativo de cada una de las artes escénicas.

Las funciones de la Comisión Interministerial de Artes Escénicas serían:

I. Programación y coordinación de todas las actividades relativas a las artes escénicas dependientes de los distintos ministerios y organismos públicos españoles.

II. Elaboración y evaluación de un Plan Nacional para el Desarrollo de las Artes Escénicas.

III. Seguimiento, coordinación y control de los programas de incentivación y desarrollo de las Comunidades Autónomas y Municipios.

Tareas urgentes:

1) Evaluación de las estructuras, retornos e indicadores de rendimiento de los teatros públicos, tanto los de centralidad como los de proximidad.

2) Evaluación de las estructuras, retornos e indicadores de rendimiento del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música.

3) Evaluación de las estructuras, retornos e indicadores de rendimiento de las ayudas públicas.

4) Evaluación de estímulos para el incremento la participación de la sociedad civil en el desarrollo de las artes escénicas a través del patrocinio, mecenazgo y otros medios, incluyendo el desarrollar incentivos fiscales adecuados, desde el principio de la pertenencia de las artes escénicas al resto de las industrias creativas.

5) Dentro del plan Nacional para el Desarrollo de las Artes Escénicas planificar la urgente introducción de asignaturas específicas; música, teatro o danza, en la educación primaria y secundaria.

Son solo unas pinceladas de lo mucho por hacer.

Ir a la petición para una Comisión Interministerial de Artes Escénicas

DON QUIJOTE PDD: TAMARA ROJO & ISAAC HERNÁNDEZ

Carta abierta de la Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsícore a:

Celia Mayer Duque, Concejala Delegada del Área de Gobierno de Cultura y Deportes de la Villa de Madrid

Ilustrísima Concejala:

El motivo de esta carta es hacerle algunas consideraciones sobre un sector de la cultura y las artes que padece en España y, en consecuencia, también en Madrid, incomprensiones y falta de reconocimiento por parte de las administraciones públicas, cuyas secuelas se evidencian en falta de oportunidades laborales, depresión y baja autoestima de sus artífices junto con la pérdida de aficionados y público. Nos estamos refiriendo a la Danza.

Le aclaramos de antemano que no pretendemos apelar en esta carta a los artículos 29 y 44.1 de la Constitución Española ni a la Ley Orgánica 4/2001, por entender que los conoce y, sobre todo, porque lejos de reclamar, nos atenemos al programa de Ahora Madrid que dice «garantizar la participación plena y equitativa» de los ciudadanos. Comprenderá, por tanto, que el verbo tutelar empleado en el mencionado 44.1 de la Constitución, nos provoque desazón. Incluso por lo leído en el programa electoral de su organización y escuchado a sus líderes, tenemos la impresión que Usted tampoco debe estar de acuerdo con que el estado tutele nuestra cultura. Al menos es lo que deducimos del capítulo 3.4.2. de su programa electoral: «Democratización de la cultura. Crear una Concejalía de Cultura, independiente de otras áreas, como turismo y deportes, y dotada de un presupuesto suficiente, y adaptar los órganos de gobierno de las artes existentes a una gestión transparente y democrática». Página 34 del programa municipal

Por supuesto, tampoco está en nuestro ánimo reprocharle que la concejalía que dirige siga aunando cultura y deportes, al fin y al cabo, la multiplicación de negociados no garantiza mayor eficacia. El asunto principal que impulsa esta misiva es llamar su atención sobre las barreras que impiden el florecimiento profesional del arte de danzar en España, aunque centrándonos en las trabas que concurren en Madrid.

Podríamos extendernos intentando exponer, mediante los típicos catalizadores, singularidades y reconfiguraciones, las potencias del arte de la danza para estimular el pensamiento creativo y crítico de artífices y ciudadanos, además de sus demostrados atributos pedagógicos y terapéuticos. Incluso nos apetecería evocar las diversas reivindicaciones de los artífices de la danza, sus distintas opiniones sobre la función del arte y el artista, la dialéctica entre diferenciación o tradición académica, cuya consecuencia no es solo el eclecticismo estilístico sino también la necesidad de medios y espacios específicos que abarcan desde el arte de calle, a las salas y teatros con medios, versatilidad y aforos adecuados a sus propuestas y a sus espectadores.

Sin embargo, por mor integrador preferimos señalar que por conocimiento directo o por sus manifestaciones, la inmensa mayoría de bailarines y coreógrafos quieren profesionalizar su vocación igual que el médico, el arquitecto o el cineasta. Esta justa aspiración es asumida con vehemencia por los artífices de la danza cualquiera que sea su ideología o estilo de vida. Por desgracia, distinguida Concejala, los datos e informes sectoriales demuestran, desde tiempo inmemorial pero mucho más durante el último lustro, que cada día son menos los profesionales de la danza residentes en Madrid que encuentran en las artes escénicas su medio de vida. De hecho, el número de bailarines que viven en situación de riesgo vital y tienen que, por ello, abandonar su vocación es muy superior a los que logran profesionalizarse.

De ser cierto el aserto que asegura que es la existencia social de la persona quien determina su conciencia, la conciencia emanada del trabajo alienado o el paro que sufren la mayoría de los artífices de la danza en España, al no poder expresarse y comunicar su arte a la sociedad, quien seguramente mejor lo expresa es César Vallejo en su poema «Parado en una Piedra».

Como sabe, el hecho teatral solo es posible cuando artistas: actores, músicos, cantantes o bailarines, realizan la ceremonia de la representación de una obra frente al público, en el correspondiente espacio simbólico establecido por la sociedad. Aunque una función de danza puede realizarse en cualquier espacio público, las características técnicas, los requerimientos físicos del arte de danzar y la prevención de riegos de lesiones de los bailarines, precisan los suelos y escenarios adecuados que, en general, proporciona el teatro.

En Madrid, desde antes de la crisis económica, el cierre de teatros públicos y privados es continuo y sin visos de frenado. Si bien es cierto que como consecuencia de la crisis se han establecido micro-salas de teatro, donde la sombra de la precariedad y el amateurismo es evidente, dichas salas y otros centros culturales surgidos desde diversas visiones sociales, suelen ser inadecuados para la danza profesional por carecer de espacio escénico suficiente y los mencionados requerimientos técnicos.

Desde principios de siglo hasta hoy, se han cerrado en Madrid 14 teatros históricos y muchas salas más de uso polivalente con espacios escénicos suficientes para representar obras de danza o ballet. La proporción del desastre es tal que no son pocos los madrileños que designan a Madrid como el cementerio de teatros.

La causa de los primeros cierres fue achacada a la vetustez, por lo que se divulgó que serían rehabilitados. Sin embargo, solo el Teatro de la Comedia propiedad del INAEM, tras 13 años cerrado, parece que reabrirá el próximo otoño. La mayoría fueron transformados en tiendas, discotecas o gimnasios, mientras que el resto permanecen cerrados a cal y canto hasta que sean declarados en estado ruinoso, para luego demolerlos y construir en su lugar shopping malls.

Esta triste realidad es aún más hiriente cuando se comprueba que los teatros de titularidad pública cerrados siguen la misma senda de elefantes. Si el cierre del Teatro Albéniz en 2009 fue escandaloso, desde nuestro punto de vista lo es más el del Teatro de Madrid, prácticamente el único en Madrid dedicado a la danza, propiedad del Ayuntamiento madrileño, inaugurado en 1992, cerrado en 2011 por evidente deterioro de sus instalaciones y hoy en alarmante proceso de ruina.

Aunque la Comunidad de Madrid justificó el cierre del Albéniz apelando a la inauguración de los Teatros del Canal y el Ayuntamiento hizo otro tanto respecto al Teatro de Madrid con la inauguración del Matadero, la realidad y los datos, por ejemplo; los anuarios de la SGAE, muestran que el coctel infernal conformado por el cierre de teatros, la reducción de la inversión pública, la crisis y la subida del IVA, ha producido que la oferta de espectáculos de danza haya sufrido en Madrid una caída abismal en todos sus géneros. Desastrosa en el ballet clásico y el flamenco y escalofriante para la danza contemporánea y la danza clásica española.

Con razón, nos puede responder que Usted no es responsable de esta situación e incluso que las políticas del Consistorio, por limitadas, solo lo son parcialmente. Sin embargo, entendemos que desde hace unas semanas sus decisiones primero y las decisiones que tome el equipo de gobierno del Ayuntamiento de la Villa de Madrid al que pertenece, pueden mejorar o empeorar esta lamentable situación.

También puede Usted alegar que los recursos de su área son escasos y las necesidades muchas, seguramente, pero también es cierto que las prioridades deben justificarse por la justeza de las necesidades y no, como Ustedes bien denuncian en su programa, por las políticas clientelares. Así, tras repasar el presupuesto vigente de su área y compararlo con el de los correspondientes de otras ciudades y capitales europeas, debemos indicarle que el suyo no es, ni mucho menos, de los peores.

LAS CÁTEDRAS EN LAS ENSEÑANZAS SUPERIORES DE DANZA

Rosario Rodríguez Lloréns. 21/07/2015.

El grado superior de danza, nacido bajo el amparo de la LOGSE en 1990, lleva arrastrando un grave problema desde el mismo momento en el que se instauró a principios de este siglo XXI en el que nos encontramos. Este problema no es otro que la indeterminación en cuanto a su consideración de estudios superiores. En otras ocasiones se ha tratado en este mismo foro diferentes temas relacionados con esta indeterminación como podrían ser la batalla librada y perdida acerca de la denominación de las titulaciones: Grado sí, Grado no; o la equivalencia a todos los efectos de estas enseñanzas a los estudios universitarios, pero sin ser universitarios. De lo que hoy queremos hablar es de cómo afecta este estar en tierra de nadie al estatus del profesorado de los Conservatorios Superiores de Danza que, por lo demás, es idéntico al de los Conservatorios Superiores de Música.

Tras quince años largos desde que se implantaran estos estudios, el profesorado de los centros sigue en su gran mayoría sufriendo una inestabilidad laboral inexplicable. Primero la LOGSE y después las siguientes leyes de educación LOE y LOMCE, establecieron dos vías de acceso a los puestos docentes de los centros superiores artísticos: el concurso-oposición libre y el concurso de méritos para los profesores de Conservatorios Profesionales, funcionarios de carrera con una experiencia mínima de ocho años. Estos últimos debían asimismo “acreditar la formación y capacidad de tutela en las investigaciones propias de las Enseñanzas Artísticas”, según reza el artículo 39.1 del Real Decreto 276/2007, de 23 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de ingreso, accesos y adquisición de nuevas especialidades en los cuerpos docentes a que se refiere la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.

A fecha de hoy, no se ha convocado en ninguna de las Comunidades Autónomas proceso de oposición libre alguno, siendo el motivo principal de que esto haya sido así la ausencia de Temarios Oficiales publicados para poder realizar las oposiciones. Los sucesivos responsables del Ministerio de Educación, que se han sucedido desde el año 1990, o bien no han encontrado el modo de redactar dichos Temarios, o bien no le han concedido ni la más mínima importancia a este asunto. Como consecuencia, el altísimo porcentaje de profesorado interino de los Conservatorios Superiores que es el que, sin duda, ha desarrollado estos estudios desde su despegue, sigue a la espera de poder opositar, aunque ya casi desde la desesperanza.

En cuanto al concurso de méritos, tres son las Comunidades Autónomas que han iniciado este proceso, todas ellas en el último año: Asturias, Andalucía y la Comunitat Valenciana. Sólo en esta última se han ofertado plazas de danza, en las otras dos la convocatoria se ha planteado sólo para plazas de música. Todas ellas han levantado protestas de lo más variadas en los diferentes colectivos afectados, que han llevado incluso a paralizar los procesos iniciados:

    - El alumnado de los centros superiores se opone a que les den clase los profesores de los Conservatorios Profesionales, en parte porque opinan que su experiencia laboral es ajena al nivel superior, y en parte porque preferirían que el profesorado pasara por una prueba práctica de ejecución virtuosa, y no sólo acreditara méritos, máxime cuando los méritos artísticos están infravalorados en estas convocatorias de acceso.

    - El profesorado interino de los Conservatorios Superiores ve cómo sus posibilidades de consolidar una puesto de trabajo se esfuman al no haberse convocado simultáneamente oposiciones libres.

    - Por último, son muchos los profesionales y los propios profesores de los Conservatorios Profesionales que están en contra de que se les exija como requisito para optar al acceso una titulación de Doctorado o, en su defecto, la de Máster o DEA, para poder acreditar el requisito de capacidad y tutela investigadora, citado anteriormente en este texto.

Como en cualquier situación conflictiva, es posible que algo de razón tengan todos y cada uno de los interesados, aunque, posiblemente, nada de esto estaría pasando si las cosas se hubieran hecho de otro modo desde el principio. Volviendo a enlazar con la afirmación inicial, este problema tiene su origen en la indeterminación. Si los estudios superiores artísticos estuvieran integrados en la universidad, marco idóneo, natural e innegable de la educación superior, a nadie se le ocurriría pensar que un profesor de Conservatorio Profesional, tras ocho o más años de experiencia docente en este nivel medio, iba a tener la posibilidad real de pasar a ser catedrático en un Conservatorio Superior, pues sería como poder pasar directamente de ser profesor de instituto a catedrático universitario. En este sentido, lo que urge es la creación del Cuerpo de Catedráticos de Enseñanzas Artísticas Profesionales, pues es una aspiración lógica y deseable el querer ascender en el escalafón, pero del mismo nivel educativo, no del siguiente.

Si las enseñanzas superiores artísticas fueran universitarias tampoco debería disgustar a nadie que se le exigiera la titulación de Doctorado, pues de todos es sabido que la investigación es el eje principal de la universidad. Por otra parte, se podría alcanzar el Doctorado en Danza o en Música, lo cual es muy difícil en la actualidad. Y, por último, tampoco los alumnos de los centros superiores estarían reivindicando la exigencia de que sus futuros profesores tuvieran que demostrar su virtuosismo, ya que los procesos selectivos universitarios priman la excelencia en otro tipo de capacidades docentes y de investigación, junto con el currículum en el que, por supuesto, se exigiría la formación y valía artística pertinente. Sería como exigir que un profesor tuviera que obtener su plaza en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte compitiendo en una carrera de salto de vallas, por ejemplo.

La equivocación de partida, ya desde la LOGSE, fue entender el Grado Superior como una continuación del Grado Profesional, y situarlo en la misma Ley de Educación que rige la enseñanza primaria y secundaria. Numerosas voces han reclamado y reclaman la adscripción universitaria de los centros superiores artísticos, entre ellas esta Asociación Cultural Amigos de la Danza Terpsicore junto a la Plataforma por la Integración Universitaria de las EEAASS a la que apoya, porque, aunque parezca increíble, llevamos ya veinticinco años ¡Indeterminados!

A: SOBRE LA “FUTURA” LEY DE MECENAZGO


Suelos de danza y riesgos laborales

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