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ASOCIACIÓN CULTURAL AMIGOS DE LA DANZA TERPSÍCOREPara el estudio y la divulgación del Arte de danzar |
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¡DISPONIBLE EN LIBRO "UNA LEY DE ARTES ESCÉNICAS PARA ESPAÑA"!CRÓNICAS Y ASUNTOS VARIOS
J.M. Lassalle y M.A. Recio, nuevos responsables de Cultura e INAEM |
P.R. Barreno. 4 de febrero de 2012
Me han llamado la atención el título y contenido del artículo de Omar Khan en El País
Enlace al artículo
donde señala los objetivos del Festival Escena Contemporánea de Madrid y el Mercat de les Flors de Barcelona. Destaco, por significativo,
el párrafo donde Khan concentra tal cúmulo de significados y significantes que tengo la impresión que supera con creces al mismísimo Saussure:
«La contaminación pasó a ser una característica propia de las vanguardias escénicas, que se han movido en círculos muy alternativos y cerrados,
probablemente de espaldas al gran público pero perfectamente legitimados en su propio medio. La aceptación masiva no ha sido fácil y aún sigue siendo común
que la gente no asista porque, de entrada, parte de la base de que no lo va a entender. Polémicas como la de la danza en la que no se baila, la del teatro en
el que no se habla o la del circo en el que no hay animales deberían estar superadas pero siguen rondando la cabeza de espectadores con dificultad para
romper con las ideas preconcebidas de lo que es y lo que no es.»
Todo un manifiesto basado en un mayestático “no nos entienden” que pretende justificar -con la que está cayendo- una práctica “artística”
envuelta en el concepto elitista de la vanguardia, mediante la imputación de supuesta necedad de un público mayoritario, incapaz de entender áureas obras por
tener «ideas preconcebidas» de lo que es y lo que no es un estilo de danza. ¿De verdad es necedad saber y comprender que es y que no es la danza? Aun
jugándome la retahíla de improperios al uso, confieso que tengo ideas bastante claras respecto a que es la ciencia, el arte y la danza y que no es ni ciencia, ni arte, ni danza.
Me parece que no soy el único. La mayoría de los científicos, de los técnicos, de los artistas, de los artesanos y de los obreros, se basan en la
epistemología y la experiencia para distinguir un protón de un neutrón, calcular la estructura de un puente, pintar Las Meninas, hacer unos borceguíes y
soldar una tubería. Gracias a la realidad contrastable, la impostura en el campo de la ciencia y el arte es todavía detectable gracias a que se basan en
concepciones teóricas y metodológicas, que culminan con una explicación racional y una verificación exhaustiva de confrontación, que permiten reafirmar la
teoría, reformarla, o bien, descartarla.
El desprecio de la epistemología del arte por las primeras vanguardias de principios del siglo XX, más el relativismo cognitivo impulsado por el posmodernismo
han despojado al arte actual de referencias estables y, con ello, se ha entronizado la práctica del “todo vale” junto con el beneplácito de lo abstruso y la
palabrería cabalística capaz de justificar y legitimar cualquier cosa por el procedimiento fraudulento que afirma: «arte es todo lo que los hombres llaman arte»
La pose antisistema de las gentes mejor instaladas en el sistema, condena la uniformización del consumo estético y de la integración del arte en la
esfera del espectáculo de masas. Pero lo innegable es que el crecimiento del mal gusto, ese kitsch cutre impregnado en la insoportable levedad del actual
productivismo artístico, tan aparentemente contracultural y tan mediatizado, ha sido y es posible gracias a las barridas nihilistas que se autoproclamaron y
autoproclaman vanguardias de infinidad de ismos, cuyos manifiestos y peroratas desprecian la triada primordial del conocimiento artístico: lo sensible, lo
conceptual y lo holístico, para justificar la cómoda aleatoriedad del final de la Estética, del Arte en suma.
La aparente paranoia del arrumbamiento del arte tradicional por el posmodernismo -en nuestro ámbito la danza clásica- por elitista, y la formidable
acogida y comprensión del fenómeno neorromántico creativo por parte del poder político, patrocinador de unas obras que al público-contribuyente le deja
indiferente y a veces incluso le repugna, es consustancial a la seudocultura de “la innovación por la innovación”. No creo que haga falta justificar estas
paradojas mediante apelaciones a la castidad, mejor será tentarse la ropa y preguntarse hacia donde nos conducen estos discursos y, sobre todo, estas prácticas.
«El arte siempre alcanza la cima allá donde se convierte en motivo vital para todo un pueblo».
La Florencia renacentista, el Paris barroco, la Viena romántica y el Londres cosmopolita y abierto lo atestiguan.
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GIRANDO CON JOSÉ MARTÍN
Por Rosario Rodríguez Lloréns - 27 de enero de 2012. El pasado fin de semana tuvimos la suerte de tener en Valencia al bailarín José Martín, del Royal Ballet de Londres,
impartiendo el curso monográfico El Giro. Este curso forma parte de un ciclo de Master Classes que la recién inaugurada Escuela de Música y Danza
Estudio 21 ha programado para los próximos meses. Tañen las campanas por el Gran Teatro del LiceuP. R. Barreno. 21 de enero de 2012 Hace unos días señalé el órdago de los responsables del Teatro Real a las dos instituciones públicas que soportan sus
presupuestos. En los últimos días los llamados “mentideros líricos de la Villa y Corte” solo hablan del agujero de ¡cinco millones de euros! generados en los
16 meses de dirección de Monsieur Mortier. REVISTAS CIENTÍFICAS SOBRE DANZA EN ESPAÑA
Rosario Rodríguez Lloréns, 11 de enero de 2012
El título hace referencia más bien a un deseo que a una realidad y, aún más, a una necesidad que a un deseo.
La investigación acerca de la danza en España podríamos decir que es una recién nacida, pero también que ha llegado al mundo con fuerza, energía e ilusión.
Y este alumbramiento ha venido de la mano de la implantación de los estudios superiores de danza, Grados y Másteres, que propician las labores de
investigación, tanto entre el profesorado como entre el alumnado. No quiere decir esto que antes no se hubiera investigado sobre danza en España pues la
Revista Cairón, de la Universidad de Alcalá, con el volumen Nº 13 publicado en 2010, es un buen ejemplo de continuidad y rigor en el ámbito de las
publicaciones académicas. Pero salvando esta excepción, lo cierto es que el hecho de publicar un estudio científico sobre danza es harto difícil hoy en
día en nuestro país. Wishful thinkingDe la ensoñación adolescente se suele salir mediante estacazos de realidad, pero cada vivencia es individual y, por lo tanto, cada cual trata de adaptar su existencia como buenamente puede, afrontándose a la desarmonía vital sintetizada por Ortega con la repetida y muchas veces incomprendida frase: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo». Encarar las circunstancias individuales y colectivas que nos tocan, nos pone con frecuencia en la tesitura de acoquinarnos ante la maldita losa del destino ... |
“Una Ley de Artes Escénicas para España” en libro“Una Ley de Artes Escénicas para España” es un estudio impulsado por la Asociación Cultural Amigos de la Danza
Terpsícore, basado en la recopilación de datos, la indagación sobre indicadores de rendimiento y el examen de la realidad de las artes escénicas en España. PVP incluido envío por correo: 10 € Conoce nuestro estudio sobre seguridad de los suelos de Danza |
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